
CÓMO Y POR QUIÉN…
En su sufrimiento Emilia le reprochó al Señor: «Me quiero morir.¿Para qué me creaste?» Y una voz interior le respondió: «Te creé para amarte».
1ª PRIMERA CARTA DE EMILIA: ¡Hola Padre! ¡Ave María Purísima! Espero que se encuentre bien. Sigo leyendo su Blog del Buen Amor. ¡Usted no se da cuenta del bien que hace! Quería contarle un poco mi situación y pedirle consejo sobre eso.
Yo estuve por casarme en 2016 y mi ex prometido me dejó una semana antes de la boda y ahora está en el seminario. Fue terrible recuperarme.
En este momento tengo 33 años y es una lucha constante de no caer en el desánimo por no encontrar pareja. Pero más que nada porque cada semana sucede algo que me ilusiona y luego no pasa nada.
Me reencontré con un compañero de la escuela en misa, y me dió su número de teléfono. Yo pensé que me iba a invitar a salir, pero no. Luego hablé con otro chico, mucha charla por chat de Whatsapp pero jamás una llamada por teléfono o que venga a mi ciudad a conocerme, o alguna señal concreta de interés. Ahora lo borré de todas mis redes sociales y ni me ha mandado mensaje… pero preguntando: ¡nada!. Hacía una semana y media que no hablábamos y él me había dicho que «me quería conocer».
Un chico de mi parroquia me dijo que los hombres ven a todas las mujeres como posibles parejas y que la amistad entre el hombre y la mujer no existe. Por esto es que cuando mi compañero de la escuela me pidió el teléfono yo pensé que me iba a invitar a salir, pero nada.
Otro chico estaba muy interesado en mí, y me lo demostró pero cuando le dije mi edad «se tiró para atrás» ya que él tiene 24 años, es decir, 9 años menos que yo. Físicamente no hay diferencia hoy, pero puede que en un futuro sí. Yo respeto su decisión y espero a alguien de mi edad.
Tengo sus libros, padre, leo su blog, tengo que interiorizarme más sobre los pensa-monios, aceptar la voluntad de Dios, pero últimamente estoy muy triste. El único chico que me invitó a salir hace poco como un gran caballero fue un chico que conocí en una peña, lo conocí en un ambiente católico pero él es ateo. Pero tiene todos amigos católicos. Fue muy difícil decirle que no pero lo hice, yo quiero a alguien católico.
Desde ya le agradezco si me puede dar un consejo. NO entiendo a los varones. Dios lo bendiga mucho y la Virgen lo siga protegiendo de todo mal. Emilia
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2ª Horacio Bojorge para Emilia 9:59 (hace 4 minutos)
Querida hija, sería bueno que habláramos por video. Han cambiado Skype y creo que ahora es Teams o Meet, que no sé manejar bien aún. Pero se puede hablar via video via Whatsap o Telegram y creo que hasta via Google o por este mismo medio.
En tu escudo calza bien el lema: «Más vale soltera que mal casada». Te lo recomiendo. Es lo que Dios Padre desea a toda hija y contagia y manda a todo buen padre aconsejar a su hija. Porque Dios habla con hechos que sólo desde la fe, esperanza y caridad se pueden entender.
2ª A – Para lo que me cuentas con silencioso llanto y tantas hijas mías (a quien Dios Padre ha dado corazón de Padre) se han apoyado en mi hombro taaantas sintiendo lo que tú. Y para ellas Dios Padre me inspiró un libro en dos tomos: Título me quiero casar. Subtítulo del primer tomo: «La experiencia del encuentro»; (Con Jesús Cristo Esposo) Subtítulo del segundo tomo: Lo que la esposa (De Jesús Cristo) debe saber.
En realidad no lo he escrito yo, sino que fue escrito por muchas de mis hijas, que han entrado en el camino esponsal con el Señor (sin meterse de monjas o religiosa, porque tampoco es su vocación)
¿Conoces esos dos tomitos?
Mi Whatsapp es Aguardo tu respuesta escrita porque oigo mal y me manejo poco y mal con los encuentros por video.
Te aconsejo que si puedes comience un intercambio via mail que inicio con un archivo que te servirá de muestra
2ª B – Horacio Bojorge para Emilia 7 jun 2025, 15:47 (hace 2 días) ¿Cómo has vivido esta semana?
3ª A – de Emilia Hola Padre! ¡Felíz fiesta de Pentecostés!
Gracias de nuevo por su caridad. Estoy leyendo el libro “Me quiero casar” y es una verdadera JOYA.
Siento que usted es un apóstol de la dignidad de las mujeres. Nunca me sentí tan entendida como leyendo el libro, el blog y con sus palabras el otro día.
Tantas veces le recriminé a Dios por qué no había nacido hombre. No me mal entienda, no tengo dudas de mi sexualidad, pero nunca entendí y VALORÉ realmente lo que era ser mujer como lo estoy haciendo ahora. Siempre me pareció “más fácil” ser hombre.
Creo que las mujeres idealizamos mucho a los varones y eso pasa cuando no tenemos a Jesús de Nazaret como esposo.
La primera historia del capítulo 2 del libro comienza con una chica contando su historia con Jorge. ¡Es así tal cual como sentimos que nada más existe cuando se nos acerca un varón que nos gusta! Adriana, la protagonista del testimonio, casi que “se diluye o se pierde” en la figura de Jorge. Así somos, tal cual. Así también he sido yo.
Creo que el llamado del otro día fue un salvavidas que me concedió como gracia nuestro Señor, como si pronto me hubiera podido ahogar en el mar.
Tener 33 años y no estar casada estaba (o está cada vez menos por gracia de Dios) afectando todas las áreas de mi vida.
Yo no tuve padre presente. Y siempre sentí que tenía que arreglármelas sola. Estaba obsesionada en todo lo que yo “tenía que hacer” para encontrar esposo. Era muy triste vivir así.
Creo que puede ser una forma de usurpar la omnipotencia de Dios.
Estoy rezando por todos los sacerdotes que me mal-aconsejaron porque eso también me inducían más a la desesperación.
Ahora entendí que no tengo que hacer nada. Solo estar con mi esposo Jesús y no descuidar mi trato con él y la vida de gracia y si Dios quiere, lo otro vendrá. Pero tengo mucha paz.
Tengo grabado el otro día cuando me comentó “María dijo hágase en mi, no dijo ¿qué tengo que hacer”
Vivía todos los días con una culpa, pensando que no estaba casada por mi responsabilidad sin entender que estoy en las manos de Dios.
No tengo dudas de que las mujeres estamos llamadas a ver a Dios cómo esposo. ¿Y sabe por qué se lo digo? Porque comenzar a hacerlo desde el otro día, el 2 de junio, me concedió una gracia de poder entender cosas que solo se entienden con el corazón. Dios estaba esperando que yo lo vea así. Tal vez esperó 33 años para este momento.
Hace poco, en los momentos en que me encerraba en mis pensa-monios de no estar casada escribí que tenía “hambre de amor” y era un amor que solo un varón podía saciar. Pensaba eso y luego iba a misa. No puedo creerlo ahora.
Decirle sí a Jesús como esposo cambió mi vida espiritual totalmente. Ojalá se pudiera poner todo en palabras pero ¡no alcanzan!
No quiero sacarle más tiempo. Estoy cuidando mis pensamientos, con las jaculatorias “Esposo mío en vos confío” y leyendo el libro, casi que 2 páginas por día porque con 1 página podes estar reflexionando muchísimo tiempo, es una joya preciosa, y repito, no es para lectura rápida.
De verdad de nuevo gracias a usted y gracias a Jesús mi esposo, porque de verdad estaba como metida en una cueva interior oscura, triste y degradante donde solo reinaba mi tristeza y el demonio.
Siento que casi tuve un nuevo bautismo porque Jesús me reveló por qué me creo mujer.
Le reprochaba a Dios cuándo se iba a “encargar de mi”, porque yo veía que mi ex-prometido en el seminario estaba súper feliz.
La respuesta de Jesús de que “se encargue de mi” en su infinita misericordia y paciencia con mi alma está comenzando a llegar ahora.
Gracias a Dios jamás me casé sin ver antes a Jesús como esposo.
Mi inmolación hoy, mi sacrificio, es querer estar casada y no estarlo. Pero se lo estoy ofreciendo todo a mí esposo. Y me está enseñando a centrarme en él y no en mí.
He visto muchas mujeres llegar a los 40 sin estar casada y enloquecer de alguna manera. Eso me daba terror. Tengo mucha paz porque ahora estoy con mi esposo y tengo un propósito en mi soltería mucho más grande que el que tenía antes.
Bueno, Padre, dije que iba a parar de escribir y aquí sigo. Lo tengo en mis oraciones, gracias de nuevo mil veces y gracias a Jesús y María Santísima. Emilia
3ª B – Emilia Hola Padre Horacio
Hola Padre Horacio, con cuánta alegría le escribo. Quería contarle algo que pasó esta semana. Algo que me afecta mucho del sueño es el uso del celular/móvil. ¿Pero por qué lo uso hasta altas horas de la noche? ¿Por qué estaba hasta el último momento del día mirando las redes sociales? Era un círculo vicioso. Estaba muy perturbada interiormente con muchos pensa-monios, creo que vivía en una tormenta continua, y para evadirme de todo eso, para no pensar, me llenaba de las distracciones que me daba el celular/móvil.
Esta semana para organizar el sueño me dí cuenta que era algo con lo cual debía cortar. Porque ya muchos especialistas y médicos dicen que la luz de las pantallas inciden en la segregación de melatonina, hormona básica del sueño. Tenía temor de no poder dejar el celular y no volverlo a mirar. He llegado a darle el celular a un familiar para poder alejarme del aparato.
Esta semana logré continuar con la lectura del libro Me Quiero Casar. Y conocí La Copla. Entendí la guerra espiritual que se libra cada minuto en la cabeza de la mujer. Me vi reflejada en tantos testimonios.
Padre hasta antes de conocerlo yo vivía en la vana ilusión de querer controlarlo todo. El tema es que no podía, solo me volvía «loca». Creo que es una herida del pecado original. Como no tenía presente que hay un Esposo que me acompaña, me cuida y elige lo mejor para mi, entonces intentaba controlarlo todo yo.
Rezando La Copla esta semana y preocupada por si iba a poder dejar de mirar el celular, sentí en un momento que Jesús me decía en mi corazón que por qué no me daba cuenta que él estaba presente para resolverme las cosas que no podía hacer por mi debilidad.
Sentí que me dijo «¿Por qué no me das el celular a mí que acá estoy?» Eso resultó en que dejara el celular en un cajón con una certeza que no puedo describir en palabras de que Jesús había tomado mi teléfono y junto a ello se había ido toda mi ansiedad y angustia por mirar y usar el aparato.
¡Yo sabía que mi celular lo tenía mi Esposo y tenía mucha PAZ! Esto puede parecer algo pequeño pero Padre es algo inmenso que jamás hubiera pensado hace unos meses.
Sigo en la transfiguración. Le agradezco a Jesús haberme enviado a su apóstol de la dignidad de las mujeres, el Padre Horacio. Siento muchas características de Jesús reflejadas en el trato que usted me da. Muchas Gracias Padre. Gracias por preocuparse por mi como si fuera la única alma que existe.
Así nos ama el Esposo, con exclusividad y cercanía como si fuéramos la única creatura. Estoy aprendiendo a tener una relación personal con Jesús. ¡Cambio y fuera! Dios lo bendiga mucho. Emilia
4ª Horacio Bojorge para Emilia 7 jun 2025, 15:47 (hace 2 días)
No te imaginas, querida, hija el gozo y la confirmación que me da tu relato de «la experiencia del encuentro» que emana del Sí (quiero ser tu Esposa) dado al Señor que te brotó espontáneo de tu interior, donde estaba dormido, cuando te preguntó Él si querías ser su esposa. Así le sigue al SÍ, casi vertiginosamente, el proceso de transfiguración que gesta el Novio en el interior de su esposa.
El milagro del celular sería también digno, él sólo de ocupar una entrada del blog.
Sólo que si tú no vas ordenando esta historia por capítulos, cuando te decidas a publicar sin vanos temores y bajo anonimato blindado tu historia de salvación, no sé si estaré yo o ya no estaré o no estaré ya capacitado para enfrentar esta tarea.
Ya madurará también tu voluntad materna y tendrás la consolación de dar el pecho de tu experiencia espiritual a muchas desconocidas hijas espirituales.Y no temerás publicarlo en forma anónima como lo hicieron las autoras de Me quiero casar (no soy yo el auto) que hoy son para tí las amigas de la novia de la Novia) que te compartieron gozosas su encuentro con Jesús. Y quizás alguna casi madre de la novia.
Ahora ya comprendes que lo que te pasa es, como dice el subtítulo: La Experiencia del Encuentro. Velo por favor agregando a tu «historia en episodios».
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