ESPOSA DE JESÚS:
TESTIMONIO 2

Querido Padre

Todo este
tiempo he ido descubriendo la personalidad de Jesús. Él tiene una forma de ser
muy particular como cualquier otra, es una Persona… es increíble reconocer al
Jesús de toda la vida, al Señor de las estampitas, como un ser palpitante, tan
cercano y concreto. Es inefable, en eso me ayuda sor Faustina… por el trato
cercano que tuvo con Él.
El otro
día, Padre, mientras rezaba el rosario pensaba cómo habría hecho Jesús para
cargarme, cargar a una mujer tan grande… porque sé que me tiene en sus Brazos.
Bien pues, una vez que terminé el rosario seguí con  mis demás oraciones y siempre leo algo al
‘azar’ de las páginas de «Historia de un alma» porque lo tengo
subrayado por todos lados desde cuando lo leí entero.
Bien pues,
me gusta abrirlo al azar… y fíjese Padre lo que salió cuando lo abrí:
«Luego
queriendo saber qué es lo que harías al pequeñito que respondiera a tu llamado
continué con mi búsqueda. Esto es lo que encontré: «Como un hombre es
acariciado por su madre, así yo los consolaré a ustedes, serán llevados en
brazos y acariciados sobre las rodillas». !
Palabras más tiernas y
melodiosas jamás habían regocijado mi alma! El ascensor que ha de llevarme al
Cielo son tus Brazos Jesús. Y para esto no es necesario crecer, por el
contrario es menester que permanezca pequeña y que cada vez lo sea más»

!Padre, imagínese yo durante el rosario me
pregunté eso… cómo habría hecho Jesús para cargarme, y Él me responde en las
páginas de santa Teresita… me dice te cargué porque eres pequeña, no grande
como piensas y debes permanecer pequeña! 
Quedé asombrada y al mismo tiempo ya
acostumbrada a su trato tan, tan cercano y especial. Aquella cita era de Isaías
66, 13 – 12.
Jesús me
lleva en sus Brazos, Padre, ¡qué alegre realidad en mi vida!… son cosas que me pasan
cuando estoy con Él en oración.
Sonia 

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