GETSEMANÍ – HUERTO DE LOS OLIVOS [2 de 5]

GETSEMANÍ

II

Si estando mis amigos en el Huerto
se duermen de pesar bajo la luna;
si no consigue criatura alguna
velar con el que debe estar despierto;

si, así de solo, en este cementerio,
me siento tanto más acompañado
cuanto la multitud que me ha engendrado
me sale a recibir del cautiverio;

¿Cómo rehusar el cáliz que me envías
ni pedirte que apartes esta hora,
si en ella ha de brillar por fin Tu Día,
y Tú has de esclarecerme en esa aurora
con luz que ya presiento y no vería
si no sufriera lo que sufro ahora?

Horacio Bojorge Cervetti

1 comentario en «GETSEMANÍ – HUERTO DE LOS OLIVOS [2 de 5]»

  1. Qué paradoja!!
    Jesús experimenta el gran dolor en gran soledad. Los sarmientos nacidos directamente de la Cepa (sus amigos) están mustios, se durmieron. Él debe bajar a sus raíces, a los fieles del principio, de la historia de Israel, buscando cercanía. Y ellos salen a su encuentro: reconocen al que “quisieron ver y no lo vieron; oír y no lo oyeron”, aunque “Con fe murieron todos estos, sin recibir lo prometido, viéndolo y saludándolo desde lejos.” (Hebr.11, 13) hasta que se diera el encuentro y la visión
    Aunque tantas veces dormimos, mientras el Maestro vela, por su bondad es lo que esperamos: tras la fe, la visión, imposible, por cierto, sin el Getsemaní.

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