LO QUE PIENSAN LAS MUJERES
Mel Gibson

HOY RECIBÍ ESTE CORREO DE UNA HIJA

La pinta por
entero:  humana y santa
Querido Padre:
¡Hola! Aquí ya cenamos, sigue lloviendo, mi esposo está
haciendo tallarines con los nenes. 
Hoy vamos a probar a hacer moñitas caseras,
así que yo me vine a la cama a escribir sobre el alma.
Padre, hay algo me ha ocurrido varias veces. Tengo una
tentación por varios días, pienso en contársela y la tentación disminuye o
desaparece. Como si el demonio se ahuyentara. ¿Qué es?
Le cuento las dos tentaciones que me molestaban, son
bastante mundanas, lo puedo discernir porque  distraían mi alma de la profundidad de los
hechos que estoy viviendo: mi nuevo embarazo, mi esposo e hijos. Como advierto que me centran en mí y me vuelven sobre mí misma, haciéndome perder de vista a «mis amores», las reconozco como tentaciones con apariencia atractivas pero, en el fondo y al final, destructivas.
1. Me quedé con ganas de ir de vacaciones, porque con el embarazo fue imposible viajar ni siquiera varios kilómetros. Había riesgo de perder al niño, tan buscado y deseado por los dos, y eso aconsejaba quietud. Entonces tenía la tentación de empezar a planificar
a dónde iríamos el próximo verano. Para completar la tentación, por internet me
llegan a cada rato ofertas de hoteles muy económicos y no resistía la curiosidad de entrar
para ver los precios, etc.
2. Cuando las náuseas comenzaron a disminuir ¡me entró un
hambre!…  Así que pasaba mucho tiempo
pensando en aromas y comidas. Esto me empezó a suceder hace unos días y cuando pensé en
escribirle acerca de esto, me desaparecieron. ¡Cuanta verdad que cuando una abre el alma, o apenas piensa en abrírsela al esposo o al sacerdote, la tentación se pincha como un globo. Incluso ahora, cuando me llegan las ofertas de
los hoteles, siento como un asco, no me dan ganas de entrar a mirar los precios. 
3. En otro orden, le cuento un hallazgo que le puede servir
para ilustrar el diálogo interior que tenemos las mujeres con el demonio que se
disfraza de nosotras mismas. Pienso en la entrada que  usted publicó en este blog el 7 de enero de este año sobre la Serpiente y la tentación no advertida en el alma de la mujer.
Hay una película de Mel Gibson que se llama «Lo que piensan las mujeres», o «Lo que ellas piensan».
Resulta que el protagonista recibió un choque eléctrico y, como trabajaba en una empresa de cosméticos y ropa femenina, estaba todo el tiempo pensando en un tema que nos ocupa tanto a las mujeres. El choque eléctrico le provocó que conociera lo que ellas piensan.
Entonces, hay una escena espectacular para ilustrar ese diálogo, cuando él va caminando por una plaza y, viendo pasar a las mujeres, escucha sus diálogos íntimos. Quise buscar este trozo en You Tube pero no lo encontré. Hay otros. Yo vi solo ese pedacito, mi esposo vio todo la película en el hotel en su último viaje de trabajo. A él le gustó mucho, aunque dice que tiene una escena erótica. 
 Mañana voy a llamar a Laura, por lo de la conferencia cuando
venga Usted.
Los tallarines quedaron espectaculares y las moñitas
también.
Mi esposo de cama… los nenes tapados de harina…
 Su hija NN

Querida hija:
Tu mail te pinta de alma y cuerpo, humana y santa por la
gracia que te habita. ¡cómo te ayudó a discernir las tentaciones por ser
distractivas volviéndote sobre ti misma y perdiéndote la contemplación de
marido e hijos, del misterio que se desarrolla dentro de ti! 
Y privando «al que
viene» del diálogo espiritual y sin palabras que desde engendrado entabla el hijo con su mamá.
 Gracias por el dato de la 
película de Mel Gibson. Si no la encuentro, por lo menos queda
recomendada en el Blog.
 Bendiciones
tp
Nota: la entrada sobre la violación del alma femenina por el tentador a la que se refiere más arriba la hija que me escribe este mail, puede verse en el siguiente link: 

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