LUZ MARIA [3] EN MI DESIERTO ME HABLÓ AL CORAZÓN

EL ALMA DESIERTA Y EN EL DESIERTO. DESOLACIÓN Y SOLEDAD INTERIOR.

DE LUZ MARÍA Domingo 7 de febrero 2021
¡Hola Padre!, ¡otra vez yo!…

Queridísimo Padre: ¡Perdón que lo moleste otra vez!, yo le di el SÍ a Jesús, Usted me llevó del brazo a mi boda con Él, estuve muy feliz ese día, lloré de tanta emoción y todo fue muy hermoso. Luego no se que pasó con la confianza y el abandono, leí sus libros pero no retuve casi nada, mi mente se puso mala, no supe huir al corazón de Cristo, seguro que el Diablo me quiere para él. A tal punto que me deprimí, hace muchos días casi no duermo, mi salud física, mental, mi ánimo y voluntad por el suelo. ¡Una recaída fatal! Padre, me siento muy mal de estar traicionando al Esposo de mi alma, usted me dio todas las herramientas, pero no sé, mi cabeza se volvió un enredo.

Le cuento que las cosas que yo dejé en mi antigua casa no eran mías, si no de unos tíos y empezaron a pedirlas y como el muchacho no contestaba télefono ni nada. Cometí el error de ir a esa casa, constaté con mis ojos que todo lo que había visto en sueños y suponía era verdad, el hombre que yo tanto amé, me echó de la casa para meter a la muchacha esa de la cual yo me sentía muy celosa.

Me puse muy mal, el me siguió maltratando y denigrando, como lo vino haciendo desde el momento que yo le dije la primera vez que teníamos que separarnos. Esta vez agarré un cuchillo y se lo puse en el cuello y le dije que me iba a escuchar quisiera o no, lo insulté de mil modos, le eché miles de maldiciones a ella y a su familia. Porque no aguanté el dolor, al confirmar todo lo que yo suponía.

Yo me fui con mis cosas un 13 de diciembre y a los pocos días ella estaba mudada, yo también le escribí a ella para insultarla, dije ofensas en voz alta en la calle y quedé muy mal parada. Llamé al verdadero dueño de la casa, un amigo de nosotros y le dije todo lo que él había hecho. Lo hice no sólo por la deuda moral que tengo con ese amigo que nos prestó la casa, si no también por venganza ( no estoy segura).

El fin es que ya el mal se hizo, no me he comportado dignamente como Esposa de mi Jesús y al «caballero» en cuestión le he demostrado que él aún tiene poder sobre mí y en verdad lo tiene, porque sigue mintiendo y manipulando no sé con qué objetivo, ¡sí, me ha dolido muchísimo su rechazo y su desprecio!. Imposible simular indiferencia, ni siquiera serenidad.

El viernes me llamó para decirme que dejara a su mujer tranquila que ella no me había hecho nada y que esa gente me detestaba y me iban a denunciar ( un chantaje, pues solo fueron un par de textos, eso sí , cargados de odio, porque yo «fui» su mujer y ésta ocupa ahora «mi lugar» en la casa en y en «él»).
Luego yo le dije que por qué me odiaba él tanto si yo no le había hecho nada. Me dijo que ya no me odiaba pero que sentía mucha rabia por mi forma de ser. Según él yo tengo la culpa porque yo, por mis celos infundados, lo empujé a los brazos de esa mujer. Alega que él quería ayudarme (económicamente) pero yo estaba hecha para «cagarla», según me dice. Y que le partió el alma verme así tal como yo estaba, que le perdonara el daño que me había hecho. Y yo le dije que sí, que lo perdonaba. Pero en realidad no. Le tengo un rencor de tamaño industrial, a él, a ella y a toda la familia de ella.

Me dijo que en lo más profundo del corazón él me sigue queriendo pero mi actitud arruinó todo, que tal vez si el no hubiese tenido esa chica ahí se habría podido remediar las cosas, pero todo había pasado muy rápido y avanzado mucho y él no iba a romperle el corazón a ella. – Él la quiere, se enamoró de ella y no sé para qué quiere hacerme creer que no es tan así. Yo le dije que lo amaba muchísimo, y que yo sí me iba a quedar soltera porque yo no era como ella que regala su cuerpo a un hombre por interés. No me puedo sacar a ese par de la cabeza y estoy enfermando.
Padre: ¿será que él es un perverso narcisista?. ¿Y yo soy su personalidad complementaria de la que se alimenta?…
Yo me siento como un cadáver, yo sé que fue mi liberación, pero es como si esas personas me hubiesen matado., Él me ha dañado psicológicamente todo lo que ha querido y yo con la depresión, no he hecho nada, sólo desgastarme.

Es normal no sentir nada cuando uno llama a Cristo esposo, quiero tanto su consolación pero, siento que me la niega, ¿será por yo serle infiel? Padre, espero su reprimenda, por favor no me deje sin respuesta, perdone la extensión pero, ¡me estaba perdiendo de nuevo!.
Lo quiero mucho Padre. Muy afectuosamente Su hija rebelde Luz María

2.- RESPUESTA A LUZ MARÍA 8 de febrero de 2021
Querida Luz María; Tu error fue no ver claro para guardar el contacto cero recomendado, muy probablemente por un deseo de ver de nuevo al hombre que había quedado oculto pero aún vivo en tu corazón, y que rebrotó con la circunstancia de tener que retirar objetos ajenos.
Pero en lugar de ir tú misma, debiste explicarle a tus parientes la situación por la cual no debías ir personalmente a retirarlos, rogándoles que lo hiciesen ellos en vez de hacerlo tu.
O enviar una tercera persona a retirarlos. Nunca ir tú misma a ponerte en la boca del lobo.
Si hubieras dominado el secreto deseo y curiosidad mediante la obediencia esta virtud te hubiese ahorrado lo que te hizo padecer tu debilidad y falta de obediencia y escuchar a tu deseo y curiosidad. Pero le pasa con frecuencia a la hija de Eva a la que acosan los pensamonios de los que no sabe defenderse.
Que el Esposo y la Virgen Santísima te guarden y transformen. Pero ya ves cuánto salva la obediencia. Y cuánto mal hace retomar contacto con ese cable de alta tensión que opera como una electroimán. En la desobediencia está la pena, como le sucedió a la madre Eva.
Ahora te toca hacerte sabia con las consecuencias para adelante y no volver a tener contacto con el agente del mal.
P.H. Bojorge

2.- DE LUZ MARÍA 11 feb 2021 7:33 (hace 1 día) para mí
Querido Padre: Valoro infinitamente que me haya respondido, gracias a Dios por la Caridad que usted tiene para conmigo.
Le envié mi testimonio, no se en que formato había que escribir, creo que el escrito requiere correcciones, pero más o menos eso, tal vez el relato este carente de profundidad espiritual, no se si valga la pena publicarlo, eso lo decidirá usted a su debido momento.
Es posible que sean sentimientos puramente humanos pero, estoy en el desierto, hay mucha aridez en mi alma, sin embargo mi más grande anhelo es dejar de querer lo que yo quiero, conformar mi voluntad con la voluntad del Padre, entregarle mi miseria y vivir como hija, dejar que Jesús escriba mi historia así como usted me dijo
¡Discúlpeme padre por ser tan cabeza dura y fastidiarlo tanto!…
Afectuosamente, su hija: Luz María

4 comentarios en «LUZ MARIA [3] EN MI DESIERTO ME HABLÓ AL CORAZÓN»

  1. Luz María, que fuerte! Entiendo por lo que has pasado porque yo también lo pasé, y de hecho estoy en contacto cero. Realmente, no creo que haya un “complementario” porque estas personas atacan a otras que están vulnerables, o han sufrido una relación tóxica previa que te hace más tolerante al Segundo (que te tratará peor)h . Yo entendí que no debo verlo nunca más, y al principio me costó pero pido por su conversión. Porque si amamos solamente a quienes nos aman, que recompensa merecemos?? Intentar amar a quien nos hizo tanto daño es un sacrificio enorme, y estoy segura a los ojos de Cristo, tu esposo, es muy satisfactorio ese esfuerzo. La Virgen Santísima te guarde en su Corazón.

    1. Muchas gracias por el aporte con tu experiencia Julía, se confirma así la enseñanza que esa experiencia da a tantas que no entienden lo que les sucede ni por qué. Que tu comentario suscite otros. Lo importante no es lo sufrido sino lo que esa experiencia dolorosa nos enseñó: Que el Señor vino a salvarnos y merece nuestra gratitud, alabanza y adoración. Padre Horacio

  2. Padre, en efecto, las mujeres a veces sufrimos en silencio tantas cosas por guiarnos por nuestra propia cabeza, pero Dios tiene planes mejores y en momentos menos esperados te sorprende, y si correspondes mínimamente a su amor, limpia y purifica el Alma, abraza y sostiene de una manera grandiosa.

    1. Luz Marie: Gracias por tu comentario que resume el intercambio de correos que hemos tenido hoy y la gracia de luces interiores que sigues recibiendo. Bendito y alabado sea el Señor digno de nuestra gratitud y adoración perpetua Padre Horacio

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