«TUS «DÍAS DEL MES» Y SU SENTIDO SAGRADO

El Período menstrual según la Revelación

Levítico 15,17
El Señor YHWH dijo a Moisés y a Aarón: Hablen en esos términos a los Israelitas: Cuando una mujer tenga su período menstrual, quedará impura por siete días. Todo el que la toque quedará impuro hasta el anochecer. Cualquier cosa en la que se acueste ella durante su menstruación quedará impura. Cualquier cosa en la que se siente quedará impura. El que toque su cama tendrá que lavar su ropa y bañarse con agua, y quedará impuro hasta el anochecer. El que toque algo en lo que ella se haya sentado tendrá que lavar su ropa y bañarse con agua, y quedará impuro hasta el anochecer. Si un objeto estaba sobre la cama o sobre algo en lo que ella se haya sentado, el que lo toque quedará impuro hasta el anochecer”.
Es Palabra de Dios… Gloria ti Señor Jesús

Este pasaje del Levítico que acabamos de escuchar, son Palabras tuyas Señor Jesús[1], son PALABRAS DE SABIDURÍA ETERNA que ha dado y dicho a Moisés…
En este pasaje nos revela el Verbo de Dios encarnado en Jesús de Nazaret, como sólo Dios pudo hacerlo…que la mujer en su período menstrual queda impura[2]… Pero ese estado de «impureza» ha de entenderse exactamente como la «impureza» del cáliz que, durante la Santa Misa, recibe la sangre del Señor en la santísima eucaristía…
En efecto, en la Santa Misa se usa un lienzo que se llama un purificador… para purificar el Cáliz…. ¿Acaso es impura la Sangre del Señor?
¡Qué misterio  [4], ! Los receptáculos que acogen sangre ¿quedan acaso, por ello, impuros…![5])? 

Sí, pero no en el sentido de que queden «sucios» sino de «intocables por ser sagrados«. Por esta comparación se nos sugiere que el útero femenino es una especie de cáliz, recipiente noble para fines sagrados, divinos, fuente de Vida.

Hay que entender la palabra «impuro» en el sentido bíblico y eucarístico. El cáliz, receptáculo de uso cotidiano, vaso o copa profanos en sí mismos, cuando participan en el ritual sacramental y ponen de manifiesto que pasan a contener una divina realidad invisible. De manera análoga, todo objeto, lugar, persona que participe de este ritual, tiene que ser SEPARADO del mundo ordinario mediante signos. Y se lo separará [6] reconociéndole, distinguiéndolo por una nueva significación; en este caso consagrado momentáneamente al servicio del misterioso acto litúrgico… Así se declara «puro» al pueblo de Dios expresándolo al rociarlo con el agua bendita, no para lavarlo, sino para significar que es un pueblo «separado» por las tres virtudes teologales: fe, esperanza y caridad. Que no tienen los demás seres humanos.

“Separar[7] en el contexto del rito sagrado, cobra esa significación «intocable» distinguible y por lo tanto necesariamente distinguido como extraordinario. Separar por «impuro» es decir «distinto, diferente» del resto de las cosas no sagradas. Separado, distinguido, es el sentido objetivo y semita de la palabra «separar». Distinguir, consagrar, santificar, sacrificar. Proclamando que la función pedagógica del ritual y del servicio litúrgico, mediante la separación, es hacer visible lo invisible:

Te suplicamos que santifiques por el mismo Espíritu estos dones que hemos separado para ti, de manera que sean carne y sangre de Jesucristo, Hijo tuyo y Señor nuestro”.

 Análogamente, El periodo menstrual es la manifestación biológica de que el cuerpo se está destinado, por naturaleza, por un designio del Creador, fuente de toda vida, para acoger y contener… la VIDA…Y derramarla en la tierra.  Vida que según el levítico está En la sangre ([8]levítico 17,11)… razón por la cual en toda nuestra Fe judío-cristiana y en todos sus ritos hasta el día de hoy, la aspersión, la inmersión, la marca y el bautismo de sangre es signo de un sello de Alianza, de comunión, de consagración a Él, nuestro Dios, consagración que nos hace consanguíneos al Creador mediante su Hijo, consanguinidad que nos permite zafar de la muerte como en la noche de Pascua en Egipto y entrar en SU Vida…. la Sangre es signo de VIDA, y nunca JAMÁS… fue considerado un signo de impureza…[9]

Jesús…[10] al pedir a la mujer que durante su periodo menstrual físico, ella se separe conscientemente y sea separada de lo que es común, de la comunidad, durante sus 7 días, la invita a participar de un ritual cuyo elemento clave y central de ese servicio litúrgico es ella misma, donde ella quedará consagrada por 7 días a fin de ser in-dispuesta,distinguida ritualmente como cáliz sagrado, de las demás realidades visibles y abrirse a las realidades invisibles, por ser de orden divino, de las demás realidades profanas:

El Señor Jesús…la hace participe del memorial revelador de la Capacidad de la Creación a acoger la Vida que le será dado de su Creador[11], (no de la falsa Diosa Tierra Madre), memorial de preparación para ser Tierra Buena para acoger la semilla, memorial de las 5 vírgenes prudentes que tomaron sus lámparas y también llenaron de aceite sus frascos… para prepararse a la venida del Esposo fecundador[12]

Jesús… mediante esa consagración de 7 días a partir de ese acontecimiento sangriento de mayor carga metafísica, prepara a la mujer, y por ende a la toda comunidad, a vivir el memorial de la Anunciación y de la Encarnación del Verbo de Dios en la Creación, … y que desde el principio… ese Milagro de Amor se dé en las profundidades de lo femenino de lo Creado, en las profundidades uterinas. En las que lo increado se une a lo creado. Donde el Creador se une a la Creatura, donde Dios YHWH se unió a María de Nazaret. Por eso ese útero mariano, como nos lo enseña el catecismo de la Iglesia Católica es la nueva arca de la Alianza (CIC 721)

En efecto, Si en el seno de lo creacinal femenino, cuyo ritual se celebra en el cuerpo de la Mujer, se sella y se consuma [13] la Alianza entre Dios y los Hombres, por ende la redención, la resurrección, la salvación, por lo que la nueva Alianza se consumará [14] y se sellará también en el seno de una Mujer, …Entonces en su útero, santo de los santos, se vive y se celebra el Yom Kippur, el día del gran Perdón, el milagro de la Misericordia… por algo en el libro del levítico el ritual que le sigue al ritual revelado del periodo menstrual, de preparación es justamente el ritual del gran perdón…cuando el Sumo Sacerdote penetra el Santo de los Santo del Templo[15] un vez al año… y San Pablo nos enseñara que ese Sumo Sacerdote es Jesús Esposo.[16]

El texto del Levítico antes citado, invita,  bajo la nube misteriosa del Espíritu Santo a tomar un momento de silencio meditativo para participar en el misterio de ese ritual revelado, en esta maravillosa liturgia eterna de que “Cuando una mujer tenga su período menstrual, quedará con-sagrada por siete días….  Silencio separador, preparatorio  a recibir y acoger[17]…como María que fue inmersa, bautizada por la sangre de Jesús derramada durante su pasión, crucifixión, y muerte [18], y que la consagró a una espera de 50 días en pos [19]de la venida del Espíritu Santo…

El Señor Jesús, Verbo Creador, sumerge  a la mujer, en ese ámbito  sacramental revelado,[pero sin embargo habitualmente ignorado e incumplido, reducido a ser vivido como puro asunto higiénico [20]   Pero en ese misterio sobrenatural viven sumergidas todas las mujeres, de todos los tiempos, de todos los estados, adolescentes, madres, solteras, viudas, consagradas en los misterios de la creación y de la salvación, cuyo estandarte y prefiguración es tu Madre María…

Jesús, Qué en la santísima concepción de María la preparó a escuchar y acatar la Anunciación, a acoger la Encarnación, reveló todas las menstruaciones de todas las mujeres sean bendecidas, sean purificadas y liberadas de todo prejuicio negativo, de toda vergüenza, rechazo, disgustos, maldiciones,… qué sean liberadas de los demonios de las malas traducciones, interpretaciones, peyorativas de las Sagradas Escrituras, qué sean mensajeras de su fecundidad y maternidad natural y espiritual…

En esos santos siete días, son sanadas todas las hemorroísas de cuerpo, alma y espíritu… En María fueron  sacramentadas y liberadas  todas las mujeres que, en su inconsciente herido, bloquean y desordenan su menstruación y el acogimiento de la vida.

Por la misericordia Jesús, las memorias, inteligencias y afectividades de las mujeres sean sanadas y liberadas de todo recuerdo traumático, rechazos respecto del ser mujer de la concepción hasta el día de hoy… qué sean sanados todos los sentidos que fueron heridos, qué sea sanada y recreada la vivencia de la pubertad…y todas las etapas de su vida…

Qué en la santísima menstruación de María también sean ungidas la memoria la inteligencia y afectividad de todos los varones, que sean iluminados, sanados y liberados de toda vivencia traumática vinculada con el ser mujer, prejuicios, desprecios, miedos, odios, rencores, baja estima, rechazo…

Jesús haz misericordia de la Creación que quisiste Varón y Mujer

Jesús sana a tu Creación Varón y Mujer

Jesús salva a tu Creación Varón y Mujer

Jesús liberad a tu Creación Varón y Mujer

Que sea con tu mirada Jesús, revelación de la mirada de tu Padre Creador, que de ahora en adelante todos los hombres y mujeres de buena voluntad, que miremos a la Mujer, Sacerdote, Profeta y Reina por su bautismo… fundamento y columna del Anuncio de la Vida, de la Buena Nueva y de la Nueva Evangelización que alborece….

Que todas las santas mujeres de los Evangelios, en particular las mujeres de Betania, ruegen por ustedes, mujeres …

Amén

 

NOTAS

[1] Sugiero sustituir el nombre Jesús por Jesucristo o Señor Jesús, o Señor Jesucristo

[2] Sugiero agregar o poner en nota: “impura, es decir intocable por el profano exactamente como….”

[3] Antes y después de la misa, el cáliz siempre está cubierto por el velo y después de la Comunión se purificará el cáliz que ha contenido la sangre de Cristo, lavándolo con vino no consagrada, dos infusiones de agua, una de ella sobre los dedos del sacerdote que tocaron el cuerpo de Cristo, y se secará el interior del cáliz con lienzo llamado purificador. Luego se volverá a cubrir el cáliz con el velo con que permanecerá cubierto hasta la nueva misa.

[4] Sugiero sustituir la palabra “problema” por la palabra “misterio”

[5] Sugiero agregar hasta la redundancia: “impuros, es decir intocables por nadie que no sean las manos ungidas y así consagradas a Dios, del sacerdote”

[6] Sugiero aclarar “será separado, es decir consagrado…”

[7] (hitkadésh,= santificar, acercar a Dios) Kadosh, en hebreo, no quiere decir separado  sino “santificado” es decir “unido a Dios, entregado, consagrado, acercado a Dios” Secundariamente esto implica la separación del orden no religioso litúrgico.

El traducir kadosh por separado es una interpretación protestante de Dios como Separad (Isaías 6) sentado en un trono excelso y elevado, inalcanzable, y por eso exterior al templo terreno, donde sólo se puede tocar el borde de su manto. Yo sugiero decir santificado. Por santidad significa propiamente el acercamiento que produce el amor divino y la respuesta de la creatura. Cercanía amorosa de lo objetivamente tan lejano como está Dios de la creatura.

[8] Levítico con mayúscula

[9] A la luz del rito del mes que se prescribe en la escritura y tal como la observa la mujer judía piadosa, la limpieza menstrual del útero y de lo que puede llamarse “sangre vieja” o “sangres” apunta a que el óvulo puro y fecundado sin contacto con la sangre menstrual reciba el alma espiritual de origen divino supra-corpóreo, en el receptáculo corporal purificado de “las sangres”. Es decir purificar lo que puede haber de impuro en la vida de la sangre humana, para poder recibir un alma espiritual obra del Espíritu Santo (Eclesiastés 11,5 toda la obra de la gestación en el seno de la mujer se atribuye al Espíritu Santo)

[10] No es Jesús quien habla del tema. Aunque no se habla de la abolición de lo Antiguo y parece que a eso se refiera san Pablo en 1ª Corintios 7,5 para darse juntos a la oración. En Francia, de donde parece que proviene este texto, hay entre católicos una inclinación a judaizar en las costumbres volviendo a costumbres judías.

[11] Lo que Dios infunde en el momento de la unión de los dos gametos es el alma a la que se le trasmite el pecado original por el gameto masculino.

[12] El adjetivo me parece inconveniente. El que fecunda según la Escritura es el Espíritu Santo, Señor y dador de Vida, no el Verbo y menos el Verbo Encarnado que es Esposo del alma y no en el cuerpo femenino sino en su alma y espíritu.

[13] Esta forma verbal proviene del verbo consumar y no de verbo consumir. Por eso se ha de escribir “se consuma” y no “se consume”

[14] Ver nota 13. Aquí debe escribirse “se consumará” y no “consumirá”

[15][15][15] En la exactitud de esta interpretación aboga lo que se lee en Génesis 2, 22, donde leemos que Dios “erigió la costilla del varón en mujer”. El verbo hebreo banáh (construir) se debe traducir por erigir porque en castellano se refiere a la construcción de un templo, un memorial, monumento, o estatua.

[16] Lo que afirma San Pablo es que Jesucristo Sumo Sacerdote entró en el santuario celestial una sola vez y para siempre. No creo correcta la afirmación de que entra al templo celestial una vez al año. Ni al seno de la mujer. Esto es ambiguo y se presta a un pensamiento erróneo, engañoso y desviado.

[17] No me resulta convincente que se prescriba una sola actitud, la de espera

[18] No me parece que esta afirmación derive del sentido literal de la Escritura. Puede ser un sentido figurado.

[19] No me parece exacta la traducción “en pos” mejor sería decir, “en preparación” o preparándose. En realidad la Anunciación del Angel parece tomar a la Virgen sorprendida.

[20] Sugiero corregir “Que SI no cumplimos nos privamos de entrar en el misterio de nuestro ser mujer”

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