
DE LA NADA, NADA SALE. DEBE HABER UN SER QUE SIEMPRE FUE, SIEMPRE ES Y SIEMPRE SERÁ; SIEMPRE ESTUVO, SIEMPRE ESTÁ Y SIEMPRE ESTARÁ.
DESDE EL ALFA AL OMEGA.
DEL CUAL PROCEDEN TODOS LOS SERES QUE HAN COMENZADO A SER. QUE AHORA SON PERO NO ESTABAN Y NO SIEMPRE ESTARÁN.
EL SER INMUTABLE Y LOS SERES MUTABLES.
Esto lo razona así Timeo, el protagonista de un diálogo de Platón, más próximo al monólogo que al diálogo: «En mi opinión – dice Timeo – hay que diferenciar lo siguiente: ¿Cuál es el ser eterno y que no nace nunca y cuál es el que nace siempre y no existe para siempre? El primero es cconocido por la inteligencia y por el razonamiento, porque es constantemente idéntico. En cuanto al segundo, es objeto de la opinión unida a la sensación no razonada, porque nace y muere, y no existe realmente del todo. Además, todo lo que nace, nace necesariamente por la acción de alguna causa, porque es imposible que cualquier de estas cosas pueda nacer sin causa» [Timeo al final del 27d y prosigue en 28 a]. (¿Acaso fue Timeo un israelí catequizando a los griegos con tradiciones mosaico-salomónicas?)
En español podemos expresarlo así: «hay que diferenciar lo que siempre es y está, de lo que es pero no estuvo siempre ni siempre estará». Nuestra lengua es la única – de las que conozco – que tiene dos formas verbales para distinguir el ser del estar. Podemos entender y distinguir: «estar en el ser» o «no estar en el ser». Nuestro idioma es muy idóneo para filosofar, para entender la metafísica y entender mejor si le da por leer el Timeo, pero también cuando lee la Biblia y se introduce en los misterios de la fe católica a la revelación histórica del que Es y Está. Aunque los modernistas piensen — como Heráclito — que pueda estar y revelarse en la historia, siempre actual, presente y activo.
En hebreo, el verbo ser, se dice hayáh. Este verbo reúne en sí los significados de nuestros dos verbos: ser y estar. Cuando Moisés interroga a Dios qué nombre puede darle a los israelitas cuando se les presente de su parte, Dios le contesta que les diga «Soy el que soy» = ‘ehyéh ‘asher ‘ehyéh. [Es el verbo hayáh conjugado en primera persona del singular].
Pero el nombre que dará Moisés a los israelitas será el que se representa con doble yod pero se lee Yahvé — abrazando en sí ambos sentidos de hayáh: Ser y estar. O sea «Estoy con vosotros» en vuestro favor, con una presencia continua y activa, auxiliando y asistiendo, en favor de la descendencia de Abraham y su descendencia. El Dios que convive, el Go’el, el Dios pariente por Alianza y miembro del gran Nosotros con su pueblo elegido.
El que siempre es, siempre está. El eterno, el omnipresente y omnipotente. El que es causa final de todo [su Hálito o Espíritu Santo), y es causa eficiente de todo [Su Palabra, su Verbo]. Con la encarnación del Verbo, será causa ejemplar de todo en Jesucristo, verdadero hombre y verdadero Dios.

Volviendo a la proclamanción del día primero de enero… bien conviene declararlo — en este occidente afecto a consagrar los días del padre, la madre, el abuelo, del ferrocarril, o el obrero, etc.– declarlo y por este mismo acto lo estamos declarando: –
DIA DEL SER QUE SIEMPRE ES Y SIEMPRE ESTÁ DURANTE TODO EL AÑO,
CADA AÑO, SIEMPRE SIENDO Y SIEMPRE ESTANDO, SIEMPRE COMPARTIENDO SU SER,
SU BONDAD Y SU BELLEZA, POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS, SIEMPRE Y EN TODO LUGAR.
CREO QUE HASTA EL ATEO MÁS ATEO, SI AÚN GUARDA UNA CAPACIDAD DE RAZONAR,
PODRÍA CELEBRAR EL PRIMERO DE ENERO «EL DÍA DEL SER QUE SIEMPRE ES Y SIEMPRE ESTÁ,
CAUSA FINAL Y EFICIENTE DE TODO. SIN INCURRIR EN PANTEISMO.
SOBRE EL FUNDAMENTO DE LA SOLA RAZÓN.
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PADRE, como siempre, en cada celebración relevante, qué portuna verdad y meditación para cerrar y abrir el año: lo que fue y lo que será el Omnipotente en nuestras vidas, en el año que se cierra y el Nuevo que se abre. Siempre cargado de esperanza, cuya base es la fe. Si no creo, no espero. Si espero, recibo y si reconozco que recibo alabo, bendigo y agradezco.Luego, volver a ponerme en sus manos providentes.
Gracias por este ingrediente para el retiro al cerrar el año. Santo y bendecido año para usted y para todos los que pasan por el «Blog. del Buen Amor».