AMAR NUESTROS LIMITES [3 de 11]
LA DEMONÍACA NEGACIÓN DEL LÍMITE

La negación del
límite: Soberbia y Envidia
Eva
no aceptó la limitación que Tú ponías a su libertad prohibiéndoles tomar por sí mismos un
fruto ue se guardaba para ser dado. La libertad del que ama, es el límite que no debe ser transgredido. Querer apoderarse del Don, es violencia que lo destruye, porque lo convierte de Don en Despojo, Botín y apropiación indebida.
El tentador la indujo a razonar
contra el límite que el amor divino ponía a su a su apetito.  
Ella vio
que el fruto era agradable a los ojos y bueno para comer y comió y dio a su
esposo para que comiera.  

Desdichada Eva
¿limitas tu voluntad a tu apetito? 
¿Excluyes de tu juicio acerca de lo bueno la voluntad amorosa de Dios que quiere dárse-te? 
¿No quieres límite a tu querer y piensas
dilatarlo para que sea como el de Dios?

A eso la inducía la anti-promesa satánica: «Seréis como
dioses».  

A la que ya era imagen y
semejanza se le prometía la igualdad, peor aún, se la inducía a negar la alteridad que todo amor supone.



A
la que, en su limitación, espejaba la perfección sin límites de Dios, se le
mentía una posibilidad de ilimitación.  



Y
así incurre lamujer engañana, en la soberbia y envidia (acedia) demoníacas.  

Soberbia es no querer tener límite al querer propio.  
Envidia es invidencia: perder de vista el
bien de los propios límites y considerarlo un mal; 

ver como bueno el fruto malo
y como malo al Dios bueno.  Acedia.

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