AMORES COMPATIBLES – 6

Ahora estoy meditando (y pidiendo) ser esposa de Mi Señor.
Cuando hace cosa de 2 años atrás leí un librito de Concepción Cabrera de Armida me cautivó. Me gustó muchísimo su estilo de ser madre, su modo de educar a los gurises, sus preocupaciones con respecto a ellos, su relación con el esposo, y otras tantas cosas…. pero no había caído en la relación: esposa del Esposo.
Ayer estaba en mi Hora Santa y en mi Biblia estaba buscando para leer Tobías… ¡Qué cosas tiene el Señor! ¡Es la primera vez que me doy cuenta de que me habló directamente Él!     

Padrecito:
Acababa de leer en su blog ese artículo preciosísimo y muy, muy cierto sobre el modo cómo tratar o no tratar con el esposo. Y pensé: lo tengo que compartir con mis amigas!!…y cuando abro mi correo para enviarlo… ¿con qué me encuentro?… ¡con que me lo manda mi padrecito para mí!!. Gracias por esos detalles tan personales para con nosotros (mi esposo y yo).  Todo lo que sale en su blog lo leo, porque es una de las pocas y habituales páginas que visito.

Ahora estoy meditando (y pidiendo) ser esposa de Mi Señor.
Cuando hace cosa de 2 años atrás leí un librito de la Venerable mexicana Concepción Cabrera de Armida, me cautivó. Me gustó muchísimo su estilo de ser madre, su modo de educar a los gurises, sus preocupaciones con respecto a ellos, su relación con el esposo, y otras tantas cosas…. pero no había caído en la relación: esposa del Esposo.

 Pero desde que usted la hace notar, buscar, desear en sus «cartitas» a sus hijas, en sus entradas en el Blog, he estado meditándolo mucho.

Por un lado veo la belleza de serlo, el deseo profundo del alma (muchas veces, hace más de 5 años atrás rezando frente al Sagrario pensaba que había como un paralelo entre mi relación de esposa con mi esposo y con Jesús, pero como algo borroso, no claro… solo muchas semejanzas… pero no me atrevía a pensar más).

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *