CONFESIONES DE LUZ MARÍA [1] DE ESCLAVA DE UN PERVERSO A ESPOSA DE CRISTO REY

1.- CONSULTA DE LUZ MARÍA 04-12-2020
¡Oriénteme Padre a continuar ese camino espiritual y no volver atrás, yo quiero ser de Jesús!
Estimado Padre: Yo ya le escribí con anterioridad sobre el caso de mi madre que no sabemos si son trastornos mentales o cosa del demonio. El  asunto por el que le escribo hoy ya no es mi madre si no yo. En aquella primera carta que le escribí, le pregunté si usted aceptaba ser mi director espiritual y no recibí respuesta suya a esa pregunta, por lo que asumí que no quería serlo. Pero bueno, en fin que me motivé a escribirle hoy, es como una manera de testimonio y a ver si tiene alguna orientación o consejo para mí.

Hace como dos años, cuando mi vida espiritual me importaba poco, leí una entrevista suya que le hizo el Padre Javier Olivera Ravasi, me quedé muy impresionada con la parábola del perrito, y me pregunte si mi actitud era la del perrito ante la cruz, desde allí empezó como un camino de conversión poco a poco. Empecé a leer el Blog del Buen Amor. Cuando leía algunas de las entradas pensaba que ojalá hubiese conocido ese blog mucho antes en mi vida, porque no hubiera hecho tan desastrosas decisiones y malas elecciones.

El punto es que yo siempre me creí católica, hasta que gracias a las lecturas de su blog y de otros tantos, me convencí de que mi catolicismo era puro barniz, ya que mi vida de piedad era muy pobre, además de que tuve una hija en soltería y viví en concubinato (hasta hace pocos días) con un muchacho. Mi intención siempre fue que nos casáramos y, según la de él también. Pero él le daba muchas largas al asunto; una porque no se había divorciado de su matrimonio civil anterior y otra porque no le importaba mucho mi deseo, porque aunque él es bautizado, en la práctica es agnóstico.  Aparte de eso a mí se me murieron unas gemelitas y yo cometí el grave pecado de esterilizarme.

Para hacer corta la historia, hace unas semanas, delante del sagrario, recibí una señal de que tenía que dejarlo a él para aceptar la gracia de Dios. Luego, en la fiesta de Cristo Rey, sentí que Jesús me preguntaba si quería que Él fuera mi Rey, yo le dije «Sí», y le dije a Jesús » «Aquí estoy para hacer tu voluntad».

Luego, a los dos días, hablé con quien era hasta entonces mi pareja y le dije lo que Cristo me pedía, que nos separáramos y creo que me tomó por loca. En fin que me vine a cuidar a mi mamá y él y yo nos seguimos hablando por teléfono. Llegó el primer domingo de adviento y él me llamó y me dijo así, sin más, que lo mejor era separarnos , que fuera a buscar todas mis cosas y me dijo palabras hirientes.

Ha pasado casi una semana y estoy sufriendo mucho aunque sé que esa es la santa voluntad de Dios que es sabia, pero me está doliendo mucho, ya que fueron ¡seis años juntos! ¡Oriénteme Padre a continuar ese camino espiritual y no volver atrás, yo quiero ser de Jesús! pero todavía como que no me abandono a Él, ya que no dejo de pensar en mi expareja ( yo siento que lo amo), todavía no he ido a buscar mis cosas. Quiero seguir a Jesús Padre, pero estoy confundida, ayúdeme usted que entiende tanto de cosas del corazón.  Gracias de antemano padre por tomarse la molestia de leer mis lloriqueos. Regañeme porque me lo merezco. Luz María

2.- RESPUESTA  A LUZ MARÍA, Viernes 04-12-2020
«El Señor le está dando una oportunidad y Usted la ha aprovechado dando un primer paso»
Querida Luz María: Le envío adjunto el archivo de nuestra comunicación desde el comienzo. Respecto a lo que usted me escribe “en una línea le pregunté si usted aceptaba ser mi director espiritual y no recibí respuesta suya, asumí que no quería serio”, Usted asumió que yo no quería ser su dirección espiritual. Y yo asumí que Usted se desentendía de su pedido. Omití responder a “su línea” porque responderle me exige dar explicaciones y me urgía responder a la pregunta sobre su mamá, y no tenía tiempo de entrar en las explicaciones que ahora me veo obligado a darle.

Primero: es imposible dar dirección espiritual si no es presencialmente. Segundo: No tomo dirección espiritual de nadie y menos por un medio  como éste, donde es imposible hacerlo. Ese era el primer punto que tenía que explicarle. Pero hay más que Usted está necesitando que se le explique y por lo tanto me siento obligado a hacerlo. Y es que lo que puedo hacer por este medio es dar consejo en asuntos puntuales y que no impliquen un seguimiento sistemático, como hacen los “directores espirituales” fijando entrevistas periódicas.

Usted tenía motivos para asumir otra cosa, porque todo nuestro intercambio se desarrolló en un solo día y en domingo. Ahora soy el mismo y vuelvo a responderle con la misma inmediatez.

Ud. asumió de prisa y sin más “consideraciones” que quien le responde y favorece con tanto desinterés y caridad, amerita se asuma otra cosa de él. Así que puede contar conmigo, como le muestran los hechos, para responder a sus pedidos de consejo. Así que yo, a mi vez, cuento que de su parte me trate con la misma caridad con que yo la trato. Pues Usted, no es para mí una clienta. Ni debo ser yo para Usted un mozo de delivery. Se lo digo sin ira alguna, sino con todo mi amor de caridad con una hija de Dios, llamada a ser esposa de Jesucristo, ya qué Él mismo está empeñado en rescatarla y salvarla y yo soy ministro designado y enviado para esa acción de rescate y salvación. Y por obediencia a Mi Señor, actúo con esta celeridad, porque lo exige el estado de su alma que va por camino de salvarse pero aún con riesgo de perderse.

Paso a responderle muy en breve porque extenderme depende de su capacidad para dar pasos sucesivos en un camino en que puedo irla asistiendo. Lo que ahora le puedo decir, es que el Señor le está dando una oportunidad y que Usted la ha aprovechado dando un primer paso. El Señor le dio luz y fuerza para separarse de ese hombre que la ha maltratado por hacerlo.

Ahora Usted debe dar un segundo paso, que es retirar su ropa y demás enseres y completar la separación y toda dependencia de él. Debe cortar todo otro puente que le permita a su debilidad de Usted, sometida a las sugerencias y tironeos de sus pensa-monios, devolverla al lecho de ese varón que la usó y nunca la amó en Dios, para el cual Usted fue, es y será su prostituta gratuita.

Dios merece el amor de Usted más que ese hombre. Y Usted ha sido puesta por el Señor en la elección entre uno y otro. Si Ud. no da ese paso, yo nada podría hacer por Usted en adelante. Sería acompañarla en su camino a la perdición. La dejo orando por Usted para que tenga fortaleza para amar a quien lo merece y no dejarlo por quien no lo merece. Eso sería una insensatez. Y a una insensata, aconsejarla sería inútil y hasta perjudicial para ella misma. Sería como servir de bastón de alguien en su camino al infierno.

Si mi lenguaje le suena duro, sepa que no lo es, sino que va impregnado de amor a Dios y a Usted porque mi Señor la ama y me pone a auxiliarla y servirla. Es, sí, lenguaje de padre sabio y que la ama. Quedo esperando que me escriba después de haber retirado ¡¡¡YA!!! sus prendas, vestidos y objetos. Y no deje allí NADA, porque puede ser usado para maleficios o para obligarla a volver. La ama en Cristo y el Padre. Padre Horacio 

3.- SEGUNDA DE LUZ MARÍA 13 de diciembre de 2020 8:29 p. m.
Dios endureció el corazón de él para salvarme a mí
Querido Padre Horacio: Le doy gracias a Dios por haberlo puesto en mi camino, es mucho bien lo que Usted hace a las pobres almas atribuladas como la mía que andan por allí sin rumbo. Valoro mucho su Caridad hacia mí y le agradezco sus explicaciones.

Le escribo porque  hoy 13 de diciembre, un día antes de mi aniversario de relación con ese hombre, ya di el paso que me pidió que diera. Ya retiré mis cosas de esa casa, no estoy segura de que todas, porque hay unos artefactos que el no me terminó de arreglar ( ya que él es técnico en electrónica) y tengo que volver por ellos. Pero me traje prácticamente todo porque mi padre me ayudó con la mudanza.

Le cuento padre que esta separación ha sido muy fuerte, yo leí el documento de los padres del desierto pero eso no impidió que yo fuera atacada por el tridente del diablo. Francisco ( así se llama) y yo, desde ese día 29 de noviembre, hemos estado hablando, discutiendo más bien y nunca llegamos a un acuerdo, la cosa se convirtió en dimes y diretes, chismes, comentarios imprudentes, celos, entre otras ( seguro por no perseverar fervientemente en la oración).

Lo que empezó como una ofrenda que Dios me pedía, por mí y por mi madre, lo arruiné todo por dejarme llevar por mis emociones, y comentarle a la gente las cosas — que no se sabe hasta qué punto son ciertas–  sobre él y una  muchacha que, a mí parecer, tiene familiaridad con él ¡Mucha para mí gusto! Empecé por este motivo en una de celos y escándalos como una marginal; pero en fin que ya el mal está hecho; la cosa no terminó civilizada mente, él me gritó, me corrió y me dijo que me tenía rabia, que me llevara mis cosas, que no me quería ver, que no había oportunidad en un futuro, que hiciera mi vida y lo olvidara. Todo eso me ha lastimado mucho, siento una gran decepción por su maltrato, pero sé que, tal vez, Dios endureció su corazón para salvarme a mí.

Todo esto es una locura padre, pero quiero que mi separación valga la pena, quiero que Dios realice su propósito conmigo, si Dios quiso eso es porque tiene planes conmigo. Padre le comento que esas cosas han pasado porque yo tengo problemas con la ira  y fácilmente me volatilizo. Siga instruyéndome, continúe guiándome y regañándome padre, que su lenguaje no es duro sino impregnado de Verdad y Caridad. Esperando atentamente su respuesta: Su hija: Luz María

4.- SEGUNDA RESPUESTA A LUZ MARÍA 13 de diciembre de 2020 9:04 p. m.
Querida Luz María: Como cura de urgencia en la sala de entrada a primeros auxilios, y no pudiendo extenderme a esta hora y hoy en escribirte, te prescribo, como cura de urgencia:
1ª) «Contacto cero.
2ª) Renunciar y olvidar esos aparatos electrónicos. Pensar en ellos es veneno para tu alma y tu voluntad infectada. Y un hilo del que el demonio puede tirar en cualquier momento futuro.
3ª) Dalos por perdidos y renunciar a la idea y el pensamiento de recuperarlos. ¡Salva tu corazón que vale más que esos artefactos! Elige a Dios y Él te dará otros y mejores. Ese verdugo los usará para ahorcarte y vengarse de ti. Se cobrará tu sangre como precio de la más pequeña reparación. Y serás tú la que quedará «fuera de uso» como persona y como mujer indigna. Es el precio más deleznable de lo que tienes que pagar por recibir de Dios tu liberación interior total y verte libre sin vuelta atrás de las cadenas con que todavía te tiene hasta ahora por esclava y te trata como tal. Por lo tanto, lo conveniente es: ¡CONTACTO CERO. CONTACTO CERO. CONTACTO CERO! Porque su ira y su intento de recuperar a la esclava lo moverá a perseguirte y darte alcance para encadenarte de nuevo a la discusión y el  agravio.
CUALQUIER CONTACTO ES PARA TU ALMA PELIGRO MORTAL. Y NO ME HAGO RESPONSABLE. SERÍA UNA TONTERÍA Y UNA AFRENTA PARA EL MINISTRO DE DIOS EN TU VIDA, QUE ES AFRENTA A DIOS SALVADOR MISMO. Padre Horacio

5.- TERCERA DE LUZ MARÍA 19 de Diciembre de 2020 
Querido Padre Horacio;
Yo quedé «fuera de uso» hace rato, por andar suplicando amor a quien no me ama y rápidamente me sustituyó por otros afectos; encima me culpa a mi por todo. Ahora recibe dinero y a mí me dejó en la calle, muestra de que – como Usted dice – solo me usó y solo fui su prostituta. Yo creo que Dios endureció el corazón de él aún más de modo que él me despreciara, para yo poderme decepcionar de él más rápido y que eso me diera fuerza para no aferrarme. 

Le digo que este proceso ha sido fortísimo; (nunca había pasado por algo así); es un gran dolor ver qué a él nada le ha dolido, vernos desvalidas  mi hija y yo.  Pero ya no voy a pedirle nada, y lo bloqueé del teléfono para no tener la necesidad de escribirle, ni llamarle, ni reclamarle, ni pedirle nada. Si hubiese activado el CONTACTO CERO antes, hubiese sido menos traumático.

Viendo las cosas en perspectiva me he dado cuenta de que él es un manipulador emocional y que su cariño era veneno y solo anuló mi voluntad, a tal punto de hacerme creer que sin él yo no sería capaz de nada; él todavía lo piensa así.
Mi consuelo es que la mano de Dios está en todo esto, lo que pasa es me he sentido tan mal que hasta olvido orar, aunque de vez en cuando alguna jaculatoria me alivia. Yo sé que para Dios soy dignísima de amor y que Él sí me ama; y me amará siempre aunque yo me equivoque. Estoy en el punto en el que sólo Dios me puede rescatar.
Padre, ¿Qué sigue ahora?, De momento le cuento que estoy preparándome para hacer una  Confesión General, quiero que para Navidad mi corazón esté limpio para recibir a Jesús.
Escríbame Padre, sus palabras son sabias, llenas de amor de  Dios y de consuelo.
Su hija Luz María

 6.- TERCERA RESPUESTA A LUZ MARÍA sábado 19 dic 2020
Mi querida hija L
uz María: Ya van dos veces que firmas “su hija» Luz María. No te imaginas el consuelo que me da esa confianza de hija, que Dios Padre ha puesto hacia mí en tu corazón. Y me alegro no sólo por el consuelo y el gozo que me da por mí, sino también porque esa confianza de hija la han puesto en tu corazón Dios Padre y Jesucristo Esposo de la Iglesia y de tu alma . Eso es signo de tu salvación. También es un signo de tu salvación, ese despecho tuyo por el descubrimiento del engaño que le permitió a ese mentiroso – servidor de satanás – que te tuvo esclavizada y violada, engañada y usada. Tú te entregabas ilusionada con encontrar amor pero lejos de adquirirlo te hacías despreciable.

Ya lo dice el Cantar de los Cantares 8, 7: “Quien quisiera comprar el amor con todas las riquezas de su casa, se haría despreciable” Es Palabra de Dios verdadera que he visto cumplida, una y otra vez, en tantas mujeres que ignoraban esta palabra de sabiduría. Ellas vivían regidas por los pensa-monios, sus pensamientos intrusos; vivían creyendo que se regían a sí mismas o por los consejos de sus amigas; pero eran regidas por sentimientos impartidos por Hollywood y las telenovelas, y no por las Sagradas Escrituras el amor a Dios, la fe y las tradiciones católicas.

Te lo ha dicho  ahora personalmente el Señor y lo has entendido y abierto los ojos engañados. Aunque haya sido con experiencias dolorosa de “Hija pródiga”. Que eras Hija pródiga y ahora estás desengañada, lo demuestra esto que escribes: Yo quedé «fuera de uso» hace rato, por andar suplicando amor a quien no me ama y rápidamente me sustituyó. Dices bien “fuera de uso” porque ese servidor del demonio de la lujuria te usaba; no te amaba, te abusaba”. Como lamenta esa canción: Tirou partido de mim, abusou. 

Deberías decir mejor y con enorme alegría “Yo quedé libre de ese abuso”. El dolor que sientes es como el dolor que produce retirar las vendas de una herida. Duele pero libera. Duele reconocer los propios errores y culparse a sí misma, pero sana las llagas de la soberbia que se gobierna a sí misma y la cierra con la cicatriz de la humildad, que le da la manita a Dios para que la guíe como una niña confiada en lo que queda de camino por delante.

¡Bendito sea este Adviento en que el Dios liberador llegó a tu vida y te arrancó de las garras de ese ave de rapiña que devoraba tu carne, y llegó a tiempo para evitar que te consumiera por completo! ¡Bendito desamparo de los hombres que te lleva a buscar tu amparo en Dios Padre y en acudir a Jesús Esposo de la Iglesia y de cada hija de  Dios Padre!

Ha sido el Espíritu Santo Quien te ha dado a sentir lo que me dices: “Mi consuelo es que la mano de Dios está en todo esto… Yo sé que para Dios soy dignísima y que Él sí me ama y me amará siempre aunque me equivoque. Estoy en el punto  que sólo Dios me puede rescatar”.

Este cambio interior de tu mente y de tu corazón, estas nuevas certezas que Dios pone de cimiento al templo que quiere erigirse en ti, para habitar como en un cielo en tu corazón, para vivir juntos dentro de ti como en casa tan suya como tuya, como Esposa y Esposo… este cambio… estos cambios… estas nuevas convicciones, son una lluvia de gracia que se está derramando e impregnando tu corazón y tu mente. Aunque no pronuncies la palabra confianza, es lo que expresa lo que escribes «Estoy en el punto en el que sólo Dios me puede rescatar».

Confianza es la respuesta a la pregunta que brota en tu corazón a continuación: «Padre, ¿Qué sigue ahora?» Ahora lo que sigue es lo que sientes: el deseo de confesar a Dios tus pecados, el baño de la gracia bautismal que te lava de nuevo y te limpia como quedaste el día de tu bautismo. Pero que ahora es el baño de la novia antes de los desposorios y de las bodas espirituales con Jesucristo esposo. Lo que sigue es iniciar el camino esponsal con Jesucristo.Lo que sigue es ponerte por entero en su mano, con confianza de esposa. Poner en Su mano – confiando en que no te defraudará – tu vida y tu futuro, tu renuncia a propios planes.

Es el momento en que tienes que preguntárselo a la Virgen: Madre, ¿Qué  sigue ahora? Y siento en mi corazón su que viene corriendo al encuentro de tu pregunta, la respuesta de la Virgen que corta todas las cadenas de engaños del demonio con sus pensamientos intrusos: HÁGASE EN MÍ.

Díselo a Jesucristo esposo mil veces al día, cántalo, suplícalo, con insistencia de niña encaprichada. La niña encaprichada exige “dame”. La niña obediente: Obra en mí, a ti me entrego, nada te niego, tuya soy, para ti nací. Ni siquiera pregunta lo que El quiere, porque sería tomar control de lo ofrecido. Es ofrecimiento puro y entero.

Para empezar este nuevo camino en tu vida, de confianza total en el amor de Dios Padre y de Jesucristo Esposo, te servirán los archivos que empiezo a enviarte. Son capítulos del libro sobre estos desposorios con Cristo, que no excluyen un futuro matrimonio santo y una maternidad plena en la tierra, pero ahora, bajo el sello y en el ámbito de ti misma templo y morada de Dios. Debo dejar aquí. Lee los textos que te adelanto, a cuenta de más. Hija, te quiero en el Señor, hasta el cielo y te quiero llevar del brazo al altar para entregarte a Jesús Esposo, confía en él como esposa y déjate guiar. Él hará de ti una maravilla. Horacio Bojorge, tu padre en Cristo Esposo de tu alma

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