LA LUJURIA ES DEMONÍACA (20)
LAS EXPERIENCIAS DE EUTIMIA [5 de 12]
Vejaciones físicas

Hola
Padre, espero que le esté sirviendo lo que le cuento. Y que le sirva a las almas que tratan con Usted.

Usted organice y vea cómo
redactar mejor, 
ya que es bastante información y voy escribiendo a medida que
me acuerdo.

Creo
que es importante agregar que el Rosario ayuda mucho. 
Ya que a veces después de las vejaciones sexuales
uno se queda sin energía, así como dolorida
. Yo no sé si el hecho de que una fuerza maligna te toque hará algo al
alma, en ese sentido. Pero aparte de que te deja dolor físico a veces también
un decaimiento espiritual. Más, porque una no acepta lo que le está pasando, es como padecer una violación y eso, psicológicamente es una tortura que te deja agotada por el disgusto.
Así que después de los ataques es muy bueno
rezar el rosario, además de rociar el cuarto con agua bendita. También en cada
esquina tiro un poquito de sal bendecida y le pido a Dios que envíe un Ángel
del cielo a proteger el lugar. Yo sé que a mí me ha protegido porque no me ha dejado asentir. Todo el tiempo
 le pido a San Miguel que me proteja y a
Jesús que intervenga (que me cubra con su sangre, me esconda en sus llagas).
No quedarte enganchada con lo sucedido es muy importante, o sea no
darle importancia a lo que pasó y seguir con las actividades diarias es lo
mejor. Por supuesto que uno no quiere que eso pase, y al principio hay llanto,
pataleo etc. pero Dios fue mostrándome el sentido por lo que lo manda, y más que eso, el valor de la
cruz. 
Y supongo que es por un tiempo solamente, una no sabe ni tiene por qué saber.
Sea como fuere, siempre hay que orar durante el acoso y después, en lo posible. Y tener presente que dentro nuestro está Jesús
con su poder que puede echar al demonio cuando quiera. Recordemos que somos
seres divinos superiores a los Ángeles porque Cristo está en nosotros y porque
el Padre nos hizo sus hijos, a diferencia de los ángeles.
También es importante, pedir la INMUNIDAD. Que nada
ni nadie pueda afectarnos para mal. Y
no quedarse solo, orar en comunidad y buscar a alguien que entienda del tema.
Pero no contarle a cualquiera, porque se pueden escandalizar y asustar, o picarles la curiosidad
.
Los ataques físicos
– vejaciones físicas
Le
voy a describir más específicamente el carácter de los ataques físicos que he tenido. Primero
quiero aclararle que Dios mantiene bastante mi paz, por más que me ataque el
mal espíritu, solo pocas veces me exasperé. 

Pero fueron generalmente cuando
estaba estresada por el estudio, con situaciones difíciles personales
familiares. 

Creo que el llenarse de actividades es un punto clave para
estresarse y en esos momentos ataca peor,
porque uno está cansado, poco alerta. 

Cuando llegaba la época de los exámenes los ataques se me hacían
recurrentes. 

Pero era indicio de que tenía que rendir. 
Cuando va a pasar algo
importante y bueno, generalmente también, antes, me ataca.
Al
principio de mi camino espiritual de conversión, en ocasiones, ante los ataques, cuando me ponía a orar sentía
sensaciones genitales, como excitación
pero
me daba cuenta que no eran propias de mi cuerpo sino que
producidas desde afuera. 
Si bien no sentía que nadie me tocara notaba que era algo que me provocaba este espíritu.


 [Nota: Característica de la circumdatio o vejación exterior. Parece que Eutimia entiende la expresión “desde afuera” como “desde afuera de mi voluntad”. Es decir, no solamente involuntarias, sino contra la voluntad y querer de la persona. Imponiéndosele con violencia para usar sus miembros contra la  propia voluntad de la víctima. Una verdadera experiencia de vejación o violación] 

Después
los ataques fueron más específicos, sentía la penetración de un pene, no había
nadie. Pero le juro que podía percibirlo. Y me dolía.
Otras veces como una visión
«intelectiva» de varones hermosos que me tocaban, era super realpodía sentir que me tocaban. Generalmente asociado a la imagen de personas como ser mi
ex novio, o de otros varones con los que me venía tentando.

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