LA LUJURIA ES DEMONÍACA (5)
¿ENAMORÁNDOSE DEL VIOLADOR?
UN CASO:INCITACIÓN A LA LUJURIA POR VEJACIÓN SEXUAL

CASO 1 
1) ¿ENAMORÁNDOSE DEL VIOLADOR? 
UN CASO DE INFLUENCIA O VEJACIÓN 
FÍSICO- GENITAL INCITANDO A LA LUJURIA

Padre,
Te pido
disculpas por molestarte, pero tengo una amiga que está pasando un momento
bastante difícil. Te cuento: ella se llama NN tiene 27 años, trabaja; está en
un grupo de oración carismático católico y es practicante.
Desde
chica  siempre sintió presencias de espíritus en
su vida, primero le producían pánico, porque eran amenazantes, hostiles y la asustaban. Luego
aprendió que rezando la dejaban tranquila.
Pero resulta
que dede hace poco empezó a sufrir como que «le hacen el amor»
cosas bastantes raras, ella está muy asustada, recurrió a una psicóloga todo
esto la tiene sorprendida.
Además lo más
difícil de esto es que lo mismo le ocurre cada vez con mayor frecuencia y ahora se ha
empezado a manifestar como “alguien”, porque ella siente que, mientras le pasa esto, alguien le habla con palabras  interiores, que ella oye en su mente, no con
los oídos.

Ahora ya no le
suceden sólo aquellas sensaciones sexuales, sino que, junto con las sensaciones
siente ahora esa voz interior que le habla, pero le dice cosas agresivas, como
«me defraudaste» o cosas así, le reprocha, la rebaja y denigra, como
que le hace bullying al mismo tiempo que se le impone excitándola.

Empieza a
sentirse violada, pero a la vez atraída por el placer.

Ella esto ni lo
provocó ni lo pidió, y no lo quiere, ni quiere esta atracción o este deseo que
le han despertado. Y esto la tiene confundida con sentimientos de culpa, de miedo y a la vez de atracción porque se ha despertado en ella una atención a la sexualidad que antes no tenía.
Ella tiene una
carga de angustia. Es re-loco todo esto porque ella dice que pareciera como
«si esto, a pesar de no ser amor, la hubiese enamorado o aficionado, la
estuviera haciendo adicta, acostumbrándola o aficionándola»
Le da miedo
sentirse atraída hacia algo que es alguien desde que empezó a hablarle con ira. 
Pero percibe ahora claramente ahora
que es una voa demoníaca y maligna. Parece que la odiara a la vez que la excita. Como un ser sádico que va sin embargo tomando poder sobre su genitalidad contra su voluntad.

A la vez, no se
explica cómo ése tiene poder sobre su cuerpo para provocarle esas experiencias
contra su voluntad, pero al mismo tiempo aficionándola a las sensaciones placenteras. Ella teme que la aprisione en una adicción sexual a la masturbación.
Te  ruego que tengas a bien ayudarme a discernir
un poco esto, o decime qué debo decirle que haga. Yo la he animado a que rece,
que se confiese pero aquí, siente que si le cuenta lo que le viene pasando y le
va sucediendo a alguien, aunque sea un sacerdote, la van a tomar por loca. Te
pido una ayuda para poder orientarla mejor. 
Desde ya muchas gracias. 
            Contesté pidiendo que la chica misma
se comunicara conmigo, pero nunca lo hizo.
Pasados algunos años, consulté a la amiga que me había planteado este caso.
Me respondió: Hizo oración se acercó a los sacramentos y gracias a Dios no
se han vuelto a repetir las «opresiones»
 

¡¿Puede suceder que una mujer llegue a
aficionarse a esos placeres sexuales que les proporciona la vejación?

Pienso que si no tiene fe – y lo que la fe trae
consigo de aprecio de la pureza y sentido moral . puede suceder que la mujer se aficione a esas sensaciones placenteras.

La sensación física despiertan imaginaciones eróticas y complacencia en ellas y deseos,.
En una mujer que no tenga recursos de fe y espirituales, se puede establecer una especie de “trato” personal con el intruso violador. Como si
fuese un síndrome de Stockolmo.
He visto — en un testimonio en Internet — en
que se dice de algunos casos en que la mujer ha dejado a su esposo por este
visitante anónimo: «enamorándose del violador»,
Examinaré estos hechos en la próxima
entrada.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *