LA LUJURIA ES DEMONÍACA (6)
LEVÍTICO 18. CÓDIGO DE SANTIDAD. SEXO SANTO O IMPURO

LEY
DE SANTIDAD O

PUREZA SEXUAL
LEVÍTICO 18, 1-30


Resumen
y guía de lectura:
La
santidad es la comunión o cercanía amorosa
 con Dios que instaura la alianza. 
Primer mandamiento: «amar a Dios sobre
todas las cosas y a las cosas por amor a Dios», «No adorar creaturas como si fueran dioses (ídolos).
Se le llama impuro a lo que aparta del amor con Dios o de su voluntad.
       El
sexo separado del amor conyugal es impuro porque, al separarse del amor matrimonial procreativo, según la voluntad divina, aparta de la voluntad de Dios.
       Los
pueblos entre los que vive el pueblo de Dios (Egipto por el incesto, Caná por los cultos de la fertilidad) separan el sexo del amor. Toda su vida se organizaba de espaldas a Dios y de cara a las creaturas como dioses. 
       La tierra, creatura sujeta a la voluntad divina, se asquea y vomita a los impuros y la impureza sexual destierra a las naciones. 


A continuación el texto del Código de santidad y pureza sexual en Levítico 18.

1. Habló Yahveh a Moisés, diciendo:
 2 . Habla a los israelitas, y diles: Yo soy
Yahveh vuestro Dios.
3 . No hagáis como se hace en la
tierra de Egipto, donde

habéis habitado, ni hagáis como se hace en la tierra de
Canaán a donde os llevo; no debéis seguir sus costumbres.



(Idolo de Ishtar, Astarté o Inanna, Diosa cananea de la sexualidad, alarde de la desnudez femenina – como la Venus porné de Milo – que Dios prohibe descubrir por ser incentivo de la lujuria)

4 . Cumplid mis normas y guardad mis
preceptos, caminando según ellos. Yo soy Yahveh, vuestro Dios.
5 . Guardad mis preceptos y mis
normas. El hombre que los cumpla, por ellos vivirá. Yo, Yahveh.

NO DESCUBRIR LA DESNUDEZ: SANTIDAD DEL PUDOR
6 . Ninguno de vosotros se acerque a
una consanguínea suya para descubrir su desnudez. Yo, Yahveh.
7 . No descubrirás la desnudez de tu
padre ni la desnudez de tu madre. Es tu madre; no descubrirás su desnudez.
8 . No descubrirás la desnudez de la
mujer de tu padre; es la misma desnudez de tu padre.
9 . No descubrirás la desnudez de tu
hermana, hija de tu padre o hija de tu madre, nacida en casa o fuera de ella.
10 . No descubrirás la desnudez de la
hija de tu hijo o de la hija de tu hija, pues es tu propia desnudez.
11 No descubrirás la desnudez de la
hija de la mujer de tu padre, engendrada de tu padre, que es tu hermana.
12 No descubrirás la desnudez de la
hermana de tu padre; es carne de tu padre.
13 No descubrirás la desnudez de la
hermana de tu madre; es carne de tu madre.
14 No descubrirás la desnudez del
hermano de tu padre; no te acercarás a su mujer; es la mujer de tu tío.
15 No descubrirás la desnudez de tu
nuera, es la mujer de tu hijo; no descubrirás su desnudez.
16 No descubrirás la desnudez de la
mujer de tu hermano; es la desnudez de tu hermano.
17 No descubrirás la desnudez de una
mujer y la de su hija, ni tomarás la hija de su hijo ni la hija de su hija para
descubrir su desnudez; son tu propia carne; sería un incesto.


18 No tomarás a una mujer juntamente
con su hermana, haciéndola rival de ella y descubriendo su desnudez mientras
viva la primera.
19 Tampoco te acercarás a una mujer
durante la impureza menstrual, para descubrir su desnudez.
20 . No te juntes carnalmente con la
mujer de tu prójimo, contaminándote con ella.
21 No darás ningún hijo tuyo para
hacerlo pasar ante Mólok; no profanarás así el nombre de tu Dios. Yo, Yahveh.




22 No te acostarás con varón como con
mujer; es abominación.
23 No te unirás con bestia haciéndote
impuro por ella.
 La mujer no se pondrá ante una bestia para
unirse con ella; es una infamia.
24 No os hagáis impuros con ninguna de
estas acciones, pues con ellas se han hecho impuras las naciones que yo voy a
arrojar ante vosotros. 25 Se ha hecho impuro el país; por eso he castigado su
iniquidad, y el país ha vomitado a sus habitantes.
26 Vosotros, Vosotros, pues, guardad
mis preceptos y mis normas, y nos cometáis ninguna de estas abominaciones, ni
los de vuestro pueblo ni los forasteros que residen entre vosotros.
27 Porque todas estas abominaciones
han cometido los hombres que habitaron el país antes que vosotros, y por eso el
país se ha llenado de impurezas.


28 Y no os vomitará la tierra por
vuestras impurezas, del mismo modo que vomitó a las naciones anteriores a
vosotros;
 29 sino que todos los que cometan una de estas
abominaciones, ésos serán exterminados de en medio de su pueblo.
30 . Guardad, pues, mis observancias;
no practicaréis ninguna de las costumbres abominables que se practicaban antes
de vosotros, ni os hagáis impuros con ellas. Yo, Yahveh, vuestro Dios.

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