LAS OBRAS DEL AMOR
Sören KIerkegaard

LAS OBRAS DEL AMOR

Oración inicial
— ¿Cómo se podría hablar correctamente del Amor, si
quedases olvidado, ¡Tú Oh Dios del amor de Quien procede todo amor en cielo y
en la tierra!?
¡Tú, que no has regateado nada, sino que lo diste todo por
amor!
¡Tú, que eres amor, de suerte que, quien ama, solamente es
lo que es, siendo en Ti!
— ¿Cómo se podría hablar correctamente del amor si quedaras
olvidado Tú que revelaste lo que es el amor?
¡Tú, nuestro Salvador y Redentor, que te entregaste a Ti
mismo para redimirnos a todos!
— ¿Cómo se podría hablar correctamente del amor si quedaras
olvidado Tú, Oh Espíritu del Amor que no te guardas nada de lo tuyo, sino que
evocas aquél gran sacrificio de amor y recuerdas al creyente que ame como es
amado, y que ame al prójimo como a sí mismo?
¡Oh! Amor eterno, que eres omnipresente y das testimonio en
todos los lugares donde se te invoca, no me rehúses este testimonio en todo lo
que voy a escribir acerca del amor o de las obras del amor!
De hecho, sólo hay algunas obras que el lenguaje humana
considera, estrecha y mezquinamente, obras del amor! 
Pero en el cielo no podrá cobijarse ninguna obra que no sea
auténticamente una obra de amor, es decir: sincera en su abnegación, realizada
por impulso amoroso y consiguientemente, sin ninguna reclamación de méritos”

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