ENENIA: ACOSO PERMANENTE Y VEJACIONES
PROCESO DE LIBERACIÓN [1 de 7]

ENENIA 
SIMPLE HIJA DE EVA 
Una historia de gracia y acoso demoníaco
Consolaciones – Desolaciones 
Rodeada, Sitiada y Hostigada – Vejada Espiritual, Física Sexualmente 
Mis comentarios van en notas al pie  
Cualquier semejanza del nombre con alguna persona real es mera coincidencia.
La fotografía no es de ella, sino tomada de la web. 

 

Enenia es una de esas almas de mujer pequeña, insignificante para su ambiente y el mundo, a la que su familia ama pero sin entender qué le pasa, por lo que la sobre-protege, controla, sofoca e infantiliza. Con ellas el demonio se ensaña a mansalva, a veces dejándose atisbar, otras veces pasando inadvertido y engañándolas.
Enenia me fue relatando sus padecimientos a través de correos electrónicos sucesivos.
A lo largo del intercambio recordó, entendió, comprendió y discernió lo vivido en sus ¡treinta y siete años! de piedad y gracia y a la vez de insidiosos y severos, poco comunes, ataques del Maligno, que le han hecho perder luna vida de matrimonio y maternidad.
En poco tiempo el Señor la instruyó en el reconocimiento y discernimiento de espíritus, le enseñó a advertir y reconocer los pensamientos intrusos, lo voluntario o contrario a su voluntad.
Fue un maravilloso proceso de gracia. En breve tiempo adquirió autonomía de vuelo… y voló.
En esta serie de diez entradas se ordenan cronológicamente sus relatos.
No mis respuestas, instrucciones por lo general interlineadas en rojo en sus mismos mensajes. Gracias Enenia, querida hija, por la confianza y el permiso de contar a otros, bajo seudónimo, tus experiencias desde tu «Eneinato».

Muchas almas sencillas como tú, por el solo hecho de ser hijas de Eva y de Dios Padre, sufren ataques similares. Los padecen en el encierro de la soledad y viven rodeadas de personas que las consideran «raras», y aún locas.
Gracias a ti Enenia, quizás, alguna de las que, como tú, padecen ataques como los tuyos, entienda qué son esas cosas que le suceden, las llenan de culpas, y las encierran, sin encontrar, en su entorno, quién pueda entender la naturaleza de lo que padecen.
Y tú, lectora, aunque no hayas sufrido ni sufras tribulaciones semejantes, da gracias y ora por estas almas humildes y víctimas. Quizás haya alguna en tu entorno.

11 de setiembre 2010 – Colombia
Hola Padre:
Leí el tema en el Blog del Buen Amor sobre el tema que no me gusta decir [Ver nota 1 al final] Es extenso. Traté de leer todo y me despejó varias inquietudes.
Y me asalta un pensamiento y es el de entregarle mi alma al Malo para que nadie se entere de lo mío [2]  y me atormenta otro pensamiento de que debo entregarle a él las almas de otras personas, a cambio de lo cual me ofrece cosas para mí o para otras personas [3].
Pienso que usted está preparado para leer esto y entenderlo.
Es más, a veces quisiera no volver a escribir más porque no quiero dejar evidencias de estas cosas tan raras que vivo [4].
Me atormenta también pensar que si algo de todo esto que me sucede interiormente se llegase a saber, cómo me miraría mi familia y los que me conocen qué dirían de mí [5] ; y qué me dirían, sabiendo que yo, al mismo tiempo visito al Santísimo y que antes había sido una niña y jovencita piadosa y buena[6]. Gracias por escucharme, recibirme, entender de estas cosas y enseñarme a cómo vivir con ellas. Enenia.

_______________________

[1] Enenia se refiere a la entrada en mi Blog del Buen Amor en la que trato de la masturbación, en la que ella cree y dice avergonzada«haber caído a veces». Sin embargo, a lo largo de nuestro intercambio, le fue quedando en evidencia cuánto había habido de vejaciones físicas de orden sexual en esos episodios de atropello humillantes. La entrada a la que Enenia alude es ésta: https://elblogdelbuenamor.com/2009/07/la-masturbacion-no-y-por-que-no.html

[2] Es el comienzo de nuestro diálogo y aún no he tenido ocasión de explicarle lo de los «Pensamiento intrusoscon los que la acosa el enemigo. La tiene convencida de que es un ser monstruoso y que toda su vida espiritual es pura simulación social. Pero que su verdad es la que el demonio le sugiere con una denigración habitual desde su niñez.

[3] Es el tipo de hostigamiento (circumdatio) con pensamientos culpógenos y escrupulizantes con que atormenta y sume al alma en estados de confusión, pero sobre todo la distrae de lo que tiene propuesto obedeciendo a las buenas mociones, truncando sus propósitos e iniciativas buenas. Es como un bombardeo disuasor, un hostigamiento de artillería desde diversos flancos.

[4] Que sus familiares puedan leer los correos electrónicos que me envía, pues teme que se enteren de su vida interior y lo que ella cree aún que son sus «pecados«.
[5] El “qué dirán” es uno de los lazos con que la atormenta el Malo para cerrarle la boca, aún conmigo a quien Dios le envió para ayudarla. Ese temor le dificultaba, a los comienzos, ser del todo explícita conmigo, en lo que se aventuraba a poner por escrito creyéndose culpable de lo que le sucedía.
[6] El pensamiento intruso apunta a aislar su alma de alguien que la pudiera ayudar dándole a conocer los engaños del demonio. Es lo que enseña San Ignacio de Loyola en la Regla 13 de la serie de discernimiento de Primera Semana de los Ejercicios Espirituales. Así el demonio atormenta doblemente al alma.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *