MÓNICA: ¡HASTA MI PERRA ENTIENDE LO DEL VELO! [6 de 6]

MÓNICA:
¡HASTA MI PERRA ENTIENDE LO DEL VELO!

Estimado Padre: estuve meditando sobre algunos textos suyos en la revista Gladius y en el blog Del Buen Amor sobre el uso del velo. Y le quiero contar mi experiencia:
Durante casi 5 años, mientras era estudiante universitaria quise tratar de usar una pequeña mantilla color negra, para poder usarla y no llamar demasiado la atención. Le aseguro que los primeros que me han hecho sentir incómoda y que me han instado de muchas maneras a sacarla han sido los sacerdotes y no solo los diocesanos, que en ese momento en la diócesis de la ciudad donde estudiaba, se pasaba por muchas crisis de todo tipo, sacerdotales sino de las congregaciones, que el centro de mi ciudad son más de cinco.

DIFICULTADES PARA SU USO EN PÚBLICO
A raíz de eso, las molestias que me ocasionaban los otros fieles, sintiéndose amparados en las actitudes públicas de rechazo de parte de los sacerdotes, eran notorias por eso no la usé más.
En la ciudad donde vivo ahora, no la uso más porque era más la incomodidad de no poder estar en paz en misa y no poder concentrarme a rezar. Desde ya le digo que no estoy en desacuerdo con su propuesta. Sino que, en usarla o dejar de usarla, las fieles no somos libres de optar.
Hace una semana fui testigo de otro hecho que me dejó meditando. Hay una señora mayor que hace unos veinte años que la recuerdo usando la mantilla negra, de modo discreto y con mucha elegancia. La semana pasada se acercó a comulgar, como siempre, y un vicario de la parroquia la trató con un gesto de tanto maltrato al mirarla y en la actitud al darle al comunión que se fue visiblemente avergonzada.
Yo me pregunto si ese era el modo de tratar a una mujer, que además es mayor, y que trata de acercarse con respeto al sacerdote y a la comunión, no solo en la mantilla. Es una mujer muy digna, en la oración, muy fina, elegante en el vestir y, además usa la mantilla.
Este sacerdote hace unos cinco años que está en la parroquia. No es la primera vez que la ve.    Pero desde hace un tiempo nos trata mal a los que queremos comulgar de rodillas o a quien, como esta mujer, se muestra visiblemente piadosa. Hace un par de años intentó suprimir el rezo del rosario, etc. Pero nadie reprime a esos avances de-sacralizadores.

BIENES DE SU USO EN PRIVADO
Así que no siempre está en mano de nosotras las mujeres usar o no el velo. Ante estas situaciones lo uso en mi casa para la oración privada. Porque me he convencido de que es un bien. Pero «de eso no se puede hablar». Aunque se supone que hay libertad de expresión en la fe. ¿Acedia al por mayor?.

             Padre querido: El día que estuvo en casa, le comenté sobre esto de que antes usaba el velo y después dejé por tanta contradicción. Y usted me reconfortó y me dijo que lo use en casa, en privado. Cosa que, con tantas críticas y contradicciones, no se me había ocurrido.

HASTA LA PERRITA RESPETA EL VELO

Así que, gracias a este apostolado suyo, lo he vuelto a usar, con mucha libertad interior, en mi propia casa. Y así vivo mi casita como Iglesia doméstica, donde, aunque viva con mi perra, trato que se respete a Dios ¡A lo más! Y, también por eso, no le dejo que me interrumpa cuando estoy rezando. ¿Sabe que se pone celosa de  que no le preste atención y me empieza a pedir para salir, para comer, para que me mueva de donde estoy y la siga? Es increíble cómo perciben los animalitos…

Así que ahora, cuando me ve con velo ¡se echa o se queda en su cucha! Puede que sea fantasía de mujer, pero también en esto me protege el velo en la oración. Muchas gracias, saludos. Mónica

2 comentarios en «MÓNICA: ¡HASTA MI PERRA ENTIENDE LO DEL VELO! [6 de 6]»

  1. Por una parte, me ha hecho mucha gracia el relato, con lo de la perrita. Parece que se «catequizó».
    No me extrañan los otros comentarios.
    En invierno llevo gorra de lana todo el día por el frío; en verano debo llevar gorro por motivos de visión y de piel, Recomendado.
    Llego a la Parroquia y digo al sacerdote: Me lo saco cuando debiera ponérmelo. Si viniera San Pablo, me diría que me cubra la cabeza en el templo.
    – Me responde: «No, eso era propio de su tiempo, ahora ya no».
    Pero en invierno. tengo la excusa de la gorra.
    Sí. Si se prescinde de la casulla normalmente, cuánto más un velo molestará un velo.

  2. Los pastores deben respetar los usos de los fieles si es una genuina expresión de piedad; no se trata de nada estrafalario.
    En cuanto a la Comunión, tienen obligación de respetar la postura de los fieles para comulgar, sea de pie, sea de rodillas ; como también en la mano o en la boca y no se lo pueden reprochar ni negar. Eso lo establece la Congregación para el Culto Divino y los Sacramentos.

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