UNA AYUDA ADECUADA
LA MUJER Y EL VARÓN VISTOS DESDE DIOS [5 de 13]

EL ESPÍRITU SANTO Y LA MUJER 
CREADA A SU MAYOR SEMEJANZA

IMAGEN:
LA SANTÍSIMA TRINIDAD. JAKOBUS-KIRCHE URSCHALLING, CHIEMGAU
El Espíritu Santo
representado como María Asunta al Cielo, su ícono más acabado.
Mejor que el
viento que el fuego y la paloma.
Sólo hay dos manos: comunes
a las tres personas. Significan la unidad de acción del único Dios.

Y son las manos de la Rúaj-María
como “Omnipotencia suplicante”. 
Es el amor que mueve el sol y las estrellas
(Dante Alighieri) 


5.1.- LAS OBRAS MÁS PROPIAS DEL ESPÍRITU SANTO
El Credo de Nicea adscribe al Espíritu Santo aquellas obras que tienen que ver
con la unión  de las personas, la
comunicación de bienes y mensajes, la generación de la vida, la restauración de
los  vínculos, la vida eterna. Las obras más
propias del Espíritu santo:
A) la Encarnación del Verbo que supone la
unión de ambas naturalezas,
B) Habló por los profetas e inspiró las
Sagradas Escrituras
la comunicación de Dios con los hombres,
C) la santa Iglesia católica Esposa del
Cordero, un gran Nosotros divino humano donde conviven justos y pecadores,
D) la comunión de los santos el
gran-Nosotros purificado en el que conviven ya sólo los justos,
E) el perdón de los pecados que restaura
los vínculos rotos,
F) la resurrección de la carne y
G) la vida eterna que viene a ser la
preservación en la existencia de los seres amados
5.2.-
DONES DEL ESPÍRITU SANTO: SIETE EFECTOS DE SU AMOR
a)
TEMOR DE DIOS
si uno ama, teme ofender, desagradar,
lastimar al amado, lo respeta
b) FORTALEZA si uno ama todo
lo sufre, “la Caridad todo lo soporta” (1ª Cor 13, 7)
c) PIEDAD si uno ama tiene
gusto en manifestarlo al amado, busca su presencia, cultiva el trato y el
vínculo
d) CONSEJO si uno ama sabe
cómo complacer o ayudar al amado y actuar con él
e) SABIDURIA: si uno ama a
Dios gusta de lo que Dios revela y desea saber más de Él
f) INTELIGENCIA: si uno ama
a Dios tiene la inteligencia iluminada para penetrar y comprender los misterios
divinos
g) CIENCIA si se ama a Dios
todas las cosas se perciben en su verdad más profunda

5.3.-
LA RÚAJ HAQEDOSHAH.
Es conveniente notar que el Espíritu Santo,
se llama en hebreo Rúaj qedoshah= Santa .
+ Cuando el sustantivo
hebreo Rúaj designa al Espíritu divino, es de género femenino.
+ Cuando designa cualquier
fenómeno natural como un viento físico o cualquier otro movimiento, o la
respiración, o el alma humana, es de género masculino.

5.4.-
LA RÚAJ PERCIBE EL BIEN, LO BELLO, PERFECTO Y LO AMA.
Apenas
comenzando ya la Sagrada Escritura, después de mencionar a Elohim presenta
actuando a la Rúaj: “La tierra era tohu
wabohu nada y vacío, y las tinieblas cubrían la superficie del abismo marino.
Pero la Rúaj de Elohim revoloteaba [revoloteanta] sobre la faz de las aguas”
(Gen. 1,2 )
La Rúaj de Elohim revoloteanta sobre las aguas

Cada vez que el relato de la
creación profiere: “Y vio que era bueno, hermoso, bello, deleitable“” es la voz
de la Rúaj santa, la que desde el adorable silencio y a menudo el anonimato, o
del recato pudoroso del amor que la caracteriza [como una voz en off] toma  la palabra y celebra cada obra creada por el
Padre y el Hijo como vestigio de la bondad, la belleza, el esplendor, la
grandeza, la luz o de otras perfecciones divinas. Una vez cada día, siete veces
se repite, en la semana de la Creación, la exclamación de la Rúaj-amor que
contempla el bien ante sí ¡Cómo se parecen a ti! ¡Cómo hablan de ti estos
vestigios! ¡Estas huellas! ¡Qué parecida a ti esta luz! ¡Que parecida a nuestra
vida estas vidas!

5.5.-
LA RÚAJ ESTÁ PRESENTE KENEGDÓ
a las obras del Verbo cada día, viendo y alabando lo bueno, hermoso, perfecto.
Ese
estar “semejante al Verbo y ante el verbo” nos hace comprender de qué manera ha
sido destinada la mujer para acompañar al varón. Ha sido destinada a estar kenegdo al varón: siendo
semejante a él para poder amarse mutuamente, y “ante él” vale decir en su
presencia de compañera semejante, es decir junto a él.

5.6.-
APRUEBA LA OBRA DE CADA DÍA.
El primer día “Vio Elohim que la luz estaba bien , era
hermosa, estaba bien hecha”
(1, 4). 
El tercer día vio hermosa la obra de separación de mar y tierra y la creación de
playas y acantilados (1,10). 
El mismo día tercero vio buena la creación del trigo y la viña pensados para el primer
banquete de bodas y el de nuestras eucaristías (1,12). 
El cuarto día vio hermosa y buena la iluminación del
firmamento con astros sol y luna
(1,18)
 El quinto día vio que eran hermosos y buenos a los animales que pueblan el aire y
las aguas (1,21) 
El sexto día vio y ponderó que era perfecta la variedad de
animales que pueblan la tierra.

Y más solemnemente, ya finalizando el sexto día, comenzando el Shabbat: “vio Dios todo
cuanto había hecho y he aquí que estaba muy bien, hermoso, perfecto”
  (1,31). La versión en el  arameo palestino de tiempos de Jesús, glosa: “Y quedó de manifiesto delante del Dios todo
cuanto había hecho y era todo safar wetakán, hermoso y perfecto”
(Targum
Neophyti)
5.7.-
EL GOZO POR LAS BODAS Y POR  LA IMAGEN
COMPARTIDA.
Era propio del Rúaj que revoloteara como paloma gozosa en expectativa alborozada por los preparativos
de la Boda de Adam. Que acompañara
la obra de cada día contemplando; encomiando
la bondad de lo obrado ordenadamente por el Verbo. “Y vio que era bueno” he ahí
la percepción de la Rúaj. Lo que hace el 
amor:, percibe, contempla y aprueba. De manera parecida a como la mamá,
culminada la gestación, tras el parto, la madre examina cuidadosamente a su
recién nacido, contempla, aprueba: “todo está bien, hermoso, perfecto”. O de
manera parecida a como el ama de casa al echar una mirada a la mesa bien puesta
y servida para en un día de fiesta: ve que todo está bien.

5.8.-
LA PAZ Y EL REPOSO EN LA CONTEMPLACIÓN 
DEL BIEN REALIZADO.
Por eso a la Rúaj se le apropia también el
reposo en la contemplación en la posesión del bien perfecto presente y adquirido.
A la Rúaj se le apropia la paz contemplativa del sábado que se inaugura la
víspera con la primera estrella. Es la mujer judía la que enciende las siete velas
al comienzo del shabbat cuando aparece en el firmamento el planeta Venus el
primer astro de la vigilia. 




Fuente: De mi conferencia en la rama femenina de a
Fraternidad Apostólica Santo Tomás de Aquino FASTA –MENDOZA (RA)  En el Foro de la Mujer edición 2018: Mujer
custodia de la cultura– 18 agosto 2018

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